Manipulación genética genera debate entre investigadores y filósofos

Por un lado la transhumanidad piensa en crear seres humanos perfectos, sin embargo los eruditos vinculan la técnica con la eugenesia predicada por el nazismo.

  • Ciencia y Tecnología    
  • 11 mar 2015   

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El gobierno británico aprobó una ley que permite una generación de embriones con ADN de tres personas diferentes. La idea es evitar que las mutaciones genéticas se transmitan a los niños utilizando el ADN de una tercera persona para que el niño nazca sano.

El procedimiento se hace todo en el laboratorio a través de la reproducción asistida, pero lo que es un gran avance para la medicina se ha convertido en un problema importante para los filósofos e investigadores que compararon la técnica con el llamado transhumanismo.

El transhumanismo busca aplicar procedimientos científicos, ya que esta técnica adoptada en Inglaterra es para aumentar las capacidades físicas, intelectuales y emocionales de los seres humanos.

Resulta que la filosofía de la transhumanidad tiene características similares con la eugenesia del siglo 20, una práctica científica y política que sirvió de base para el nazismo.

En Alemania la eugenesia del siglo pasado buscaba a los “mejores” genes por lo que millares de personas murieron para eliminar “rasgos indeseables”.

Se teme que este proceso se esté nuevamente predicando, por lo que la directora del Centro de Genética y Sociedad (CGS), Marcy Darnovsky, está en contra de la decisión de Inglaterra.

“Si se aprueban estos cambios, es posible – incluso probable – que las dinámicas sociales y comerciales ligeras a los esfuerzos produzcan seres humanos “mejorados”. Eso está muy cerca de la definición clásica de la eugenesia. Podemos vernos a nosotros mismos en un mundo donde serán traídos a la existencia enteramente nuevos tipos de desigualdad”.

Pero los defensores de la transhumanidad afirman que la eugenesia no es mala. “Al mismo tiempo en que la eugenesia promueve la esterilización de la población, también aboga por la mejora de su salud”, dice Steve Fuller, profesor de la Universidad de Warwick en Inglaterra, y autor de dos libros: “Humanidad 2.0 y El imperativo Proactivo”.

Otros filósofos, sin embargo, como el estadounidense Francis Fukuyama y el alemán Jurgen Habermas consideran que la transhumanidad son ideas que amenazan la democracia a través de la manipulación genética de los embriones.

La decisión inglesa es un paso a la aplicación de estas pruebas que buscan transformar la humanidad a través de la manipulación científica.