En la arcilla podría estar el origen de la vida en la Tierra, según científicos

La arcilla podría haber sido la cuna de la vida en la Tierra, o al menos de las complejos materiales bioquímicos que hacen posible la vida, según una investigación de la Universidad de Cornell (Nueva York).

  • Descubrimientos    
  • 16 dic 2013   

¿Qué sientes con esta noticia?

Científicos de la Universidad de Cornell (Nueva York) concluyen que ciertos tipos de arcilla facilitaron la formación de moléculas orgánicas que hicieron posible la vida en el planeta.

Las arcillas contienen compuestos minerales como aluminio, silicio y oxígeno que en las profundidades de los primeros mares habrían dado lugar a una sustancia llamada ‘hidrogel’, polímeros que conforman una aglomeración de espacios microscópicos capaces de absorber líquidos como una esponja, en los que se producen las reacciones químicas de síntesis de proteínas, ADN y células vivas, se indica en el estudio.

“Sugerimos que en los orígenes de la historia geológica, el hidrogel ejerció una función de confinamiento de las biomoléculas y catalizó la reacción bioquímica”, explica Dan Luo, profesor de ingeniería ambiental y biológica de la Universidad de Cornell.

Para probar su hipótesis, el grupo de investigadores se valieron de hidrogeles sintéticos que, con aminoácidos, enzimas y material celular forman las proteínas que codifica el ADN.

El estudio con hidrogeles demostró que esta sustancia puede generarse en las condiciones naturales de la arcilla.

Los hidrogeles de arcilla podrían ser un lugar seguro y protegido para las largas moléculas orgánicas, impidiendo su degradación por la influencia externa, hasta que la membrana que rodea las células vivas se desarrolló, para crear la ‘sopa primordial’ donde apareció la vida, señalan los investigadores.

Los científicos han sugerido en el pasado que pequeños globos de grasa o polímeros podrían haber servido como precursores de las membranas celulares.

La arcilla es una posibilidad prometedora porque las biomoléculas tienden a adherirse a su superficie, y los teóricos han demostrado que el citoplasma -el interior de una célula- se comporta como un hidrogel. Y, explica Luo, un hidrogel de arcilla protege mejor a sus contenidos de las enzimas perjudiciales (llamadas “nucleasas”), que pueden desmantelar el ADN y otras biomoléculas.

Como prueba adicional, la historia geológica muestra que la arcilla apareció por primera vez justo en el momento en el que las biomoléculas comenzaron a formar protocélulas -estructuras similares a células, pero incompletas- y, finalmente, las células terminadas. Los eventos geológicos coincidían con los eventos biológicos.

Cómo evolucionaron estas máquinas biológicas aún queda por explicar, reconoce Luo. Por ahora su grupo de investigación está trabajando para entender por qué un hidrogel de arcilla funciona tan bien, con la vista puesta en las aplicaciones prácticas de la producción de proteínas “libre de células”.

Fuente: Cuba Debate, Russia Today y Tendencias