Evidencias de batalla entre judíos y romanos prueban destrucción del Segundo Templo

Arqueólogos encontraron nuevas evidencias de la existencia del Segundo Templo en Jerusalén y su destrucción durante un conflicto entre judíos y romanos.

  • Descubrimientos    
  • 27 may 2017   

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ISRAEL. – La Autoridad de Antigüedades de Israel y la Autoridad de Naturaleza y Parques, dos órganos del gobierno israelí volcados a la preservación de la historia del pueblo judío, divulgaron un informe sobre el descubrimiento de hallazgos arqueológicos sobre el enfrentamiento de los locales con los soldados romanos, hace dos mil años.

De acuerdo con informaciones del portal Christian Today, los arqueólogos encontraron puntas de flechas y bolas de piedra en una excavación hecha en el área que servía como vía principal de acceso a las puertas de la ciudad y también del Tanque de Siloé hasta el Templo.

La financiación para la investigación fue hecha por una entidad llamada Sociedad Ciudad de David. Ahora, los investigadores afirman que estos descubrimientos van a ayudar a recontar la historia de la última batalla entre los rebeldes judíos y las tropas del Imperio Romano, que ocupaban el territorio en la época.

La Biblia – y otros libros de historia – hablan sobre la ocupación romana en Jerusalén, y el historiador Flávio Josefo, contemporáneo de la batalla registró la destrucción de la capital de Israel y la confrontación en el año 70 después de Cristo (d.

C.). “Al día siguiente, los romanos, habiendo expulsado a los rebeldes de la ciudad, incendiaron todo hasta Siloé”, escribió.

Nahshon Szanton y Moran Hagbi, responsables de la excavación, dicen que el relato de Josefo sobre la batalla en el área de valle de la ciudad fue comprobado por primera vez con evidencias. Las bolas de piedra disparadas por catapultas usadas para bombardear Jerusalén durante el cerco romano de la ciudad, fueron descubiertas en las excavaciones.

Las puntas de flechas, usadas por los rebeldes judíos, fueron encontradas exactamente según los relatos descritos por Josefo.

Durante los trabajos un trecho de la vía de acceso, con cerca de 100 metros de largo y 7,5 metros de ancho, pavimentado con grandes losas de piedra -una firma del Imperio Romano en sus construcciones- fue expuesto por las excavaciones.

La Autoridad de Antigüedades de Israel reveló que el trabajo arqueológico refuerza el entendimiento de que Herodes no fue el único responsable de las grandes construcciones en la ciudad de Jerusalén durante los primeros años del primer siglo después de Cristo.

Los descubrimientos recientes, de acuerdo con la entidad gubernamental, indican que esa vía fue construida después del reinado de Herodes, con apoyo de los procuradores romanos en Jerusalén. Una parte de la obra pudo haber concluido a lo largo del mandato de Poncio Pilatos, gobernador que entró a la historia por ceder al pedido de crucifixión de Jesús.

Esta conclusión, de hecho, arroja una nueva luz sobre la historia de Jerusalén y el final del Segundo Templo, reforzando el reconocimiento de la importancia de la autoridad de los procuradores romanos en la formación del carácter de Jerusalén“, dijeron Szanton y Hagbi.

“Dos mil años después de la destrucción de Jerusalén y 50 años después de su liberación, vamos a volver a las cisternas de agua, al mercado y a la plaza de la ciudad en la víspera de su destrucción”, añadieron.

Yuval Baruch, arqueólogo contratado de la Autoridad de Antigüedades de Israel, entiende que las excavaciones deben continuar por cinco años aproximadamente, contribuyendo con más pruebas contundentes sobre la existencia del Segundo Templo.

“Pretendemos descubrir toda la longitud y anchura de la calle dentro de cinco años y así completar la excavación de este lugar único, que ya llamó la atención de los arqueólogos de todo el mundo, hace unos 100 años atrás”, dijo.

“En realidad, se pueden considerar las excavaciones actuales, financiadas por la Ciudad de David como una continuación natural de las excavaciones arqueológicas anteriores, hechas en el lugar, que fueron iniciadas en el pasado por estudiosos europeos y estadounidenses. Hace unos cuatro años, las excavaciones arqueológicas se renovaron a lo largo de la calle, esta vez, para exponer su longitud total y anchura. Cuando las excavaciones se hayan concluido, lo que quedará de la calle será conservado y preparado para recibir las decenas de miles de visitantes”, concluyó.