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Sábado 19 de Mayo de 2018

Descubrimiento puede explicar enigma bíblico sobre última semana de Jesús

Erudito cree que el uso de un calendario distinto solucionaría “contradicción”

  • Descubrimientos    
  • 1 feb 2018   

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ISRAEL.- El mensaje de uno de los dos últimos rollos del Mar Muerto aún no traducidos puede contener una pista importante para ayudar a los estudiosos de la Biblia a reconstituir la cronología de la última semana de Jesús en la Tierra.

Investigadores de la Universidad de Haifa lograron reunir y traducir 42 fragmentos codificados de un pergamino que explica la estructura de un año, según el calendario de 364 días usado por la secta judía que vivía en la región de Qumran del primer siglo.

Conocidos como “esenios”, ellos vivían en el desierto de Judea y son los autores de los rollos encontrados en las cuevas, conteniendo 15.000 fragmentos de más de 200 libros.

Aunque este grupo cismático de Qumran utilizó un calendario de 364 días, hecho conocido a partir de documentos antiguos anteriormente traducidos, el material que vino a la luz recientemente publicado en el Journal of Biblical Literature, revela el nombre hebreo de un festival que los esenios observaban cada cambio de estación: Tekufah [período].

En contraste con el calendario de 364 días, los fariseos y saduceos usualmente usaban el calendario lunar, que a veces colocaba festividades judías en días un poco diferentes.

Discípulo esenio

Jim Sibley, profesor en la Facultad de la Biblia de Israel, explica que Jesús y sus discípulos pueden haber seguido el calendario esenio durante la última semana de su vida. Esto podría explicar “la aparente discrepancia” entre el relato de Juan 19:14 – que Jesús murió de día inmediatamente anterior a la noche de la comida de la Pascua judía – y el relato de los otros evangelios sobre la última cena de Cristo en víspera de la Pascua.

“La señal para los discípulos sobre dónde ellos harían la cena, era un hombre cargando un cántaro de agua”, dijo Sibley. Probablemente los discípulos lo encontraron en el suroeste de Jerusalén, el lugar tradicional del Cenáculo. Algunos estudiosos creen que en esa área vivían los esenios durante el primer siglo, dejando abierta la posibilidad de que el hombre era un esenio que observaba la Pascua de acuerdo con el calendario de 364 días.

“Ese esenio puede haber creído en Jesús y unirse a sus demás seguidores en Jerusalén”, defiende el profesor.

El rodillo de calendario recientemente traducido, conocido como 4Q324d “apunta a la importancia dada al calendario en el primer siglo”, explica Sibley. Él recuerda que el Antiguo Testamento establece los meses del calendario judío, pero no estipula si los días de los meses deben ser calculados por el método lunar o por un calendario de 364 días.

Entre otras características únicas del pergamino, se destaca que fue escrito en un código y hace referencias tanto a festivales judíos bíblicos como extrabíblicos, apuntaron los investigadores de la Universidad de Haifa, Eshbal Ratzón y Jonathan Ben-Dov.

“El calendario lunar, seguido hasta hoy por los judíos, requiere acción humana: los individuos deben mirar las estrellas y la Luna y reportar sus observaciones y otra persona, que tiene un cierto poder, debe decidir el inicio de un nuevo mes y la llegada de un año bisiesto. A diferencia de él, tener un calendario de 364 días sería perfecto, pues, como ese número es divisible por 4 y 7, las ocasiones especiales acaban siempre cayendo el mismo día. Esto evita la necesidad, por ejemplo, de decidir cuándo será el período sabático, como suele suceder en el uso del calendario lunar”, aclararon los investigadores en el artículo que escribieron sobre el descubrimiento.

Validez de los Rollos

Lamar Cooper, profesor de la Facultad Teológica de Criswell, que ayudó a excavar una cueva donde algunos Rodos del Mar Muerto fueron localizados, cree que la última traducción “realmente entusiasma” porque revalida la utilidad de los Rollos del Mar Muerto.

“Cuando esos pergaminos fueron encontrados por primera vez [en 1947], la gente pensaba que no tenían valor”, dijo Cooper, erudito en el Antiguo Testamento y la arqueología bíblica. “A lo largo de los años, todo lo que aparece [de los Pergaminos del Mar Muerto] confirma lo que la Biblia dice”.

Los Pergaminos (o los Rollos) del Mar Muerto son manuscritos que fueron encontrados entre las décadas de 1940 y 1950 en más de diez cuevas en la región de Qumran, próximas al Mar Muerto.

Los cerca de 900 pergaminos fueron registrados en papiro, piel de animal y cobre. Muchos acabaron con el tiempo rompiéndose en miles de fragmentos. Su contenido varía, incluyendo relatos sobre las tradiciones, historias y creencias judías, así como libros del Antiguo Testamento y relatos sobre la vida de los esenios.

[ Fuente: God Reports ]