Las personas más generosas no son cristianas, revela un estudio

“Es importante destacar que los niños más altruistas vienen de familias ateas o no religiosas”, destaca el líder del estudio, Jean Decety, neurocientífico y psicólogo de la Universidad de Chicago.

  • Estudios    
  • 6 nov 2015   

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EE. UU.- “Las personas menos religiosas tienen una tendencia más espontánea a ayudar al prójimo”. Según un estudio hecho por la universidad de Chicago, que además advierte que los niños criados en ambientes religiosos son menos proclives a ser generosos porque existe una correlación inversa entre el altruismo y la educación en valores identificados con la fe.

La investigación se basó en un experimento realizado con menores de entre 5 y 12 años que evaluó el comportamiento de 1.

170 niños en seis países culturalmente muy diversos (Canadá, EU, Jordania, Turquía, Sudáfrica y China), en el cual, los expertos encontraron que los menores que no reciben valores religiosos en su familia son notablemente más generosos cuando se trata de compartir sus tesoros con otros niños anónimos.

La mayoría de los niños se había criado en ambientes cristianos (23,9%), musulmanes (43%) o no religiosos (27,6%), aunque en el estudio también se incluyeron judíos (2,5%), budistas (1,6%), hindúes (0,4%) y hogares agnósticos (0,2%).

“Es importante destacar que los niños más altruistas vienen de familias ateas o no religiosas”, destaca el líder del estudio, Jean Decety, neurocientífico y psicólogo de la Universidad de Chicago.

“Espero que la gente empiece a entender que la religión no es una garantía para la moralidad, y que la religión y la moralidad son dos cosas diferentes”, enfatizó.

El estudio valida la información que desde hace tiempo atrás, distintos autores han abordado sobre si la religión, creer o temer a Dios, provoca en los humanos una actitud más bondadosa, más solidaria, más empática hacia el sufrimiento de los demás y el resultado es negativo, porque los creyentes tienden más a dirigir su empatía hacia su propio grupo, que religiosos y no religiosos motivan su altruismo en valores diferentes y que usan criterios distintos para determinar qué acciones son inmorales.

Una sociedad secular no religiosa

Teniendo en cuenta los resultados del estudio, los investigadores plantean si la religión es realmente fundamental para el desarrollo de la moralidad. “Las sociedades secularizadas son más pacíficas y generalmente más ‘sanas’ que las de aquellos países que se anclan en valores religiosos”, opina Jean Decety. “Los países democráticos con poca fe religiosa –como Países Bajos, Suecia, Dinamarca, Japón, Bélgica o Nueva Zelanda– a día de hoy tienen los niveles más bajos de criminalidad en el mundo y en ellos destaca el bienestar de sus ciudadanos”.

Fuente: Zocalo