Jóvenes que asisten a iglesias son menos propensos a consumir pornografía

Una investigación muestra que, aunque el consumo de pornografía crece entre la adolescencia y la edad adulta, “la inmersión en una comunidad religiosa puede ayudar a debilitar estos aumentos”.

  • Estudios    
  • 20 jul 2016   

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EE.UU.- El creciente consumo de pornografía entre los jóvenes se ha visto como un problema de salud pública e incluso moral. Sin embargo, por la compulsión del material obsceno que hay que combatir, la frecuencia en las iglesias puede ser un puerto solución.

Según un estudio sobre pornografía entre jóvenes y adolescentes, frecuentar los cultos de las iglesias reduce significativamente la compulsión de materiales pornográficos, tanto en varones y mujeres.

“El consumo de pornografía es menor cuando hay participación religiosa, especialmente entre los varones. La participación religiosa también interfiere con la edad en que se consume la pornografía”, dice el estudio, publicado en la edición de junio del “Journal of Adolescence”.

La investigación también mostró que, mientras el consumo de pornografía suele crecer entre el período de la adolescencia a la edad adulta, “la inmersión en una comunidad religiosa puede ayudar a debilitar estos aumentos”.

En un artículo publicado en Life Site News, el principal autor del estudio, PhD Kyler Rasmussenda, de la Universidad de Calgary, dijo que su investigación afirma la importancia de la religión entre los jóvenes.

“Podemos ver que la práctica religiosa es un factor en la formación de la trayectoria de consumo de la pornografía entre los adolescentes. Algunos pueden ver esto como una reivindicación del papel de la religión, en la medida en que se pueda moldear el comportamiento de los jóvenes de una manera positiva”, dijo Rasmussen.

A su vez, el co-autor, Alex Bierman, profesor de sociología en la Universidad de Calgary, dio explicaciones posibles de por qué los adolescentes que asisten a la iglesia tienden a ver poco los materiales pornográficos.

“La gente de las comunidades religiosas saben que hay patrones de comportamiento esperados. Puede ser por la noción de un ser divino que se preocupa por ellos y también por el componente de apoyo social, dentro de una comunidad moral”, dijo Bierman.