Ir a la iglesia puede reducir hasta un 30% riesgo de muerte

Desarrollado por la Escuela de Salud Pública de Harvard, el estudio sugiere que parte de los cultos religiosos fortalecen la salud física y mental.

  • Estudios    
  • 1 nov 2016   

¿Qué sientes con esta noticia?

Nínro Ruíz Peña

EE.UU.-Asistir a una iglesia puede mejorar la salud física y mental de las personas, de acuerdo con un profesor de epidemiología de la Universidad de Harvard, Tyler VanderWeele. Citando la religión como una potencial “droga milagrosa”, la investigación realizada por él, indica que ir a la iglesia una vez por semana puede reducir la mortalidad del 20% al 30% en 15 años.

Desarrollado con el apoyo de la Escuela de Salud Pública de Harvard, el estudio sugiere que parte de los cultos religiosos fortalecen la salud física y mental.

VanderWeele, dice que esta investigación no especifica una fe más que otra, pero sugiere que la sociedad está alineada con esta información.

“Los medios de comunicación, el mundo académico y el público en general podrían utilizar esta nueva comprensión para incluir un mayor valor social a la religión. Para los individuos, esta investigación ofrece una sutil invitación a reconsiderar lo que la religión puede hacer por ellos”, dijo VanderWeele al diario USA Today.

De acuerdo con John Siniff, un periodista especializado en examinar la aplicación entre la fe y las pautas del comportamiento social que se indican en las iglesias, son muy importantes para mantener la salud.

Los participantes, por ejemplo, son menos propensos a fumar y abeber, produciendo beneficios significativos para la salud.

Además, el estudio indica que, debido a un mensaje de fe y esperanza, los que asisten a los servicios son más optimistas y las tasas de depresión y suicidio son menores. Los datos muestran también que el hecho de que las personas religiosas, tienen un propósito más elevado en la vida, desarrollan más autocontrol, también esto puede beneficiar a la salud.

Asistir a una iglesia puede aumentar la probabilidad de un matrimonio estable, ampliar su vida social y promover una mayor participación en las acciones voluntarias, de acuerdo con VanderWeele y Siniff.

El vínculo entre la religión y la salud debería hacer que las personas reevalúen el papel de la fe en la sociedad y la vida pública, según Siniff. “La religión es a menudo percibida de manera negativa hoy. A veces merecidamente, pero los efectos de la participación religiosa son profundamente positivos, un punto que a menudo se pasa por alto. Los beneficios de salud pueden ser adicionados a una larga lista de virtudes que se encuentra en la vida religiosa activa”.