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Martes 21 de Noviembre de 2017

Mayoría de población mundial considera que religión hace más bien que mal

La investigación, realizada entre adultos con menos de 65 años en 23 países en todo el mundo, encuentra una división de opiniones sobre el impacto de la religión en el mundo.

  • Estudios    
  • 24 oct 2017   

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Una encuesta internacional amplia, hecha con más de 17.000 entrevistados, concluyó que la mayoría de la gente concuerda que la religión hace más bien que mal, y eso tiene un impacto profundo en la sociedad en que vivimos.

La investigación, realizada entre adultos con menos de 65 años en 23 países en todo el mundo, encuentra una división de opiniones sobre el impacto de la religión en el mundo. Países que son más propensos a creer que la religión hace más mal que el bien tienden a estar en Europa Occidental – y también la India y Australia.

Sin embargo, la mayoría dice que se ven como tolerantes son personas con diferentes creencias, de acuerdo con el instituto Ipsos Global Advisor, responsable de la investigación. Los belgas son más propensos a pensar que la religión ha hecho más mal que bien – dos de cada tres (68%) concatena con esta afirmación. En consecuencia, Alemania, España y Australia (cada una con un 63%), completan el equipo de cuatro países en que esta visión es mayoritaria, en un universo de 23 países encuestados.

En el otro lado, Japón es menos propenso a pensar que la religión ha hecho más mal que bien – uno de cada cuatro (26%) concuerda, seguido por Rusia y Corea del Sur (ambos con el 36%).

Las personas están divididas en el medio cuando se trata de la importancia de la religión para la vida moral del país. La mitad (50% en promedio en los 23 países) concatena que las prácticas religiosas son un factor importante en la vida moral de los ciudadanos de sus países (el 50% también discrepa).

La India y Sudáfrica son más propensos a aceptar que la religión es importante para la vida moral (78% y 76%, respectivamente). Japón (15%) y Suecia (31%) son menos propensos a aceptar. A pesar de una división global sobre el papel de la religión, la mayoría de la gente está de acuerdo cuando se trata de la tolerancia religiosa. Tres cuartos (74%) dicen que están “completamente cómodos” en torno a las personas que tienen diferentes creencias religiosas que las suyas.

África del Sur (90%), Serbia (89%) y Estados Unidos (88%) son los países -entre los encuestados- con las proporciones más elevadas, con sus habitantes afirmando que se sienten cómodos alrededor de personas con diferentes religiones. Las proporciones de personas en Japón (58%), Bélgica (62%) y Francia (63%) son menores, aunque todavía forman una clara mayoría.

Sólo uno de cada seis (16%) mundialmente dice que ellos pierden el respeto por las personas cuando descubren que no son religiosas, rebajando la tesis de que exista prejuicio contra ateos, agnósticos u otros. El lugar donde hay mayor intolerancia a ese grupo de personas es la India, con un 46% diciendo que perderían el respeto por alguien que no es religioso seguido por Turquía (24%). Los países menos propensos a decir que perderían el respeto son Hungría (6%) y Suecia (7%).

Otros descubrimientos de la investigación incluyen:

-Indianos y sudafricanos son más propensos a concordar con la afirmación “Mi religión me define como persona” (70% y 66%, respectivamente);

-Japoneses son menos propensos a creer que la religión hace más mal que bien y también es menos probable que concuerdan con la afirmación “Mi religión me define como una persona” (14%). Suecia (17%), Gran Bretaña (23%) y Francia (23%) también son menos propensos a aceptar la afirmación;

-Apenas un tercio (32%) de las personas encuestadas piensa que las personas religiosas hacen ciudadanos “mejores”. Los indios son más propensos a concordar (62%), seguidos por personas en África del Sur y en Brasil (ambos con el 54%). Las personas en Japón (11%), Suecia (13%) y Francia (16%) son las menos probables de aceptarlo;

-En total de 17.401 entrevistas se realizaron entre el 24 de junio y el 8 de julio de 2017 entre adultos de 18 a 64 años en Estados Unidos y Canadá y adultos de entre 16 y 64 años en todos los demás países.

[ Fuente: Ipsos  ]