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Martes 22 de Agosto de 2017

Alumnos cristianos de Veracruz no serán obligados a participar en “altares de muertos”

El pastor Eduardo Guzmán del municipio de Huayacocotla, coincide en afirmar que es un hecho histórico que hoy la voz de que clamaba en el desierto, por fin se ha dejado escuchar por las autoridades educativas.

  • Educación Pública    
  • 12 oct 2012   

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Como un hecho histórico ha sido calificado por la comunidad cristiana el logro obtenido por la Red Evangélica la cual convenció a que la Secretaría de Educación del Estado de Veracruz, ordenara a los maestros de las escuelas primarias, secundarias y de bachillerato que no se obligue a los alumnos cristianos a participar en la tradición de los “altares de muertos”.

El pastor Eduardo Guzmán del municipio de Huayacocotla, coincide en afirmar que es un hecho histórico que hoy la voz de que clamaba en el desierto, por fin se ha dejado escuchar por las autoridades educativas.

El pastor Guzmán, señaló que en muchos años anteriores la petición había sido la misma hacia las autoridades educativas, que no se permitiera levantar altares de los muertos en las escuelas y mucho menos se bajara calificaciones a los alumnos cristianos por negarse a participar, pero no les hacían caso.

El pasado miércoles 10 del actual mes, el presidente de la Red Evangélica del estado de Veracruz Guillermo Trujillo Álvarez, dio a conocer que por fin la SEV había acordado ante la petición llevada a cabo que se giraría una circular a todas las escuelas para que no se obligue a los alumnos a participar en la tradición de “altares de muertos”.

Esta noticia causó asombro y beneplácito entre la comunidad evangélica, ya que por fin la voz cristiana fue escuchada y han felicitado al presidente de la Red Evangélica, sin embargo este en forma humilde dijo al platicar del caso que La Gloria sea para Dios y no para el hombre.

Cómo es la fiesta de los muertos en Veracruz

En Veracruz, se usan flores y frutas para las ofrendas; de este modo, los altares son adornados no sólo con cempasúchil, sino también con moco de pavo, mano de león y alhelí, además de mandarinas, guayabas, tejocotes, naranjas, jícamas y camotes, calaveritas de azúcar y ataúdes de chocolate y gomitas, papel picado de mil colores, cirios, sal, agua y una cruz de tierra.

Ni qué decir de la gran variedad de platillos y guisos veracruzanos que se preparan para la visita de los fieles difuntos durante los últimos días de octubre y principios de noviembre, tamales de hoja de plátano y de maíz con presa, de verduras y de frijoles con xonequi o acuyo, pescados en guisos de chile de todas las variedades, tamales canarios, xocos, mole, calabaza en tacha, atole de piña y de guayaba, licores verde y mora, dulce de manjar y el emblemático pan de muerto, en fin, toda clase de delicias culinarias.

Por Cecilio Baltazar Miranda