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Miércoles 18 de Octubre de 2017

El Papa Benedicto XVI afirma la autoridad humana nunca será un fin sino un medio

“Cuando se ejerce sin referencia al Trascendente, prescindiendo de la autoridad suprema que es Dios mismo, termina inevitablemente por ir contra el hombre”, resaltó Benedicto XVI.

  • Teología    
  • 1 jun 2010   

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El máximo líder de la Iglesia Católica el Papa Benedicto XVI, dijo que “los regímenes que en el siglo pasado sembraron el terror y la muerte recuerdan con fuerza que la autoridad en todos los ámbitos, cuando se ejerce sin referencia al Trascendente, prescindiendo de la autoridad suprema que es Dios mismo, termina inevitablemente por ir contra el hombre. Por eso, es importante reconocer que la autoridad humana no es nunca un fin, sino siempre y sólo un medio y que, necesariamente y en todos los tiempos, el fin es siempre la persona”.

“Para ser pastores según el corazón de Dios debe haber un profundo enraizamiento en la amistad viva con Cristo, no sólo de la inteligencia, sino también de la libertad y la voluntad, una conciencia clara de la identidad recibida en la ordenación sacerdotal, una disposición incondicional para dirigir el rebaño confiado donde el Señor quiere, y no en la dirección que, aparentemente, parece más conveniente o más fácil”, exhortó Benedicto XVI, en una de sus catequesis sobre el sacerdocio.

“La búsqueda del interés personal en detrimento del bien común es un mal que carcome poco a poco las instituciones públicas y frena, además, el pleno desarrollo de los seres humanos.

Los protagonistas políticos, económicos y sociales de una nación son su ‘conciencia crítica’ que garantiza la transparencia en sus estructuras y la ética que anima la vida de cualquier sociedad. Deben ser justos. La justicia acompaña siempre a la fraternidad”.

Esto requiere —continuó el Papa— “en primer lugar, la disponibilidad constante y progresiva para dejar que Cristo mismo gobierne la existencia sacerdotal de los presbíteros. De hecho, nadie es realmente capaz de pastorear el rebaño si no vive una verdadera y profunda obediencia a Cristo y a la Iglesia, y la docilidad del pueblo a sus sacerdotes depende de la docilidad de los sacerdotes a Cristo”.

Refiriéndose al concepto de “jerarquía” en la Iglesia, el Papa señaló que en la opinión pública prevalece la idea de que es “un elemento de subordinación y para muchos contrasta con la flexibilidad y la vitalidad del sentido pastoral. Se trata de una interpretación equivocada que tiene sus orígenes en abusos de la historia”.

El Papa concluyó invitando a los sacerdotes a las celebraciones de clausura del Año Sacerdotal, los próximos 9, 10 y 11 de junio en Roma: “Meditaremos sobre la conversión y la misión, el don del Espíritu Santo y la relación con María Santísima, y renovaremos nuestras promesas sacerdotales, sostenidos por todo el pueblo de Dios”.

F: AFP