Teología de la prosperidad está presente en dos tercios de las iglesias, según estudio

Desde finales del siglo 19, los predicadores enseñaban “la prosperidad de Dios”. Esto absorbió y ayudó a difundir diversos aspectos culturales del “sueño americano”. Es decir, con la determinación y la perseverancia, todos pueden llegar algún día a ser ricos.

  • Teología    
  • 15 sep 2013   

¿Qué sientes con esta noticia?

Aunque Kate Bowler, dice no escribir sobre un punto de vista teológico, la investigación incluye elementos de la historia, la sociología e incluso la psicología. Sin embargo, “Blessed: A History of the American Prosperity Gospel” [Bendito: Una Historia del Evangelio de la Prosperidad] es la adaptación de su tesis doctoral en forma de libro. Lanzado en los EE.UU. hace poco, cayó como una bomba en medio de los evangélicos y fue el tema de la edición de septiembre de la influyente revista Christianity Today.

A pesar de empezar con una breve historia de la “teología de la prosperidad”, la autora se ha dedicado a investigar la influencia de este tipo de predicación en las iglesias evangélicas. Bowler, entrevistó a pastores, visitó mega iglesias, leyó docenas de libros y se atrevió a concluir: la predicación de la prosperidad domina los púlpitos. Pero no sólo en los EE.UU., sino que va en paralelo con varios países, desde Brasil a Singapur, pasando por Nigeria.

Aunque en algunos lugares aparece como “predicación de salud y riqueza”, “confesión positiva” o “teología de la dominación”, el enfoque es el mismo: la riqueza y la buena vida aquí y ahora.

La gran mayoría de los predicadores tienen sus propios programas de televisión, escriben libros sobre el tema y atraen a las multitudes con sus mega-iglesias. Y la gente parece que les gusta más y más.

Aunque es repudiada por los teólogos, el movimiento que ofrece la prosperidad para todos los que tienen fe, se sobrepuso a la antigua predicación del arrepentimiento y el cambio de vida. Bowler, es actualmente profesora en Duke Divinity School, la Universidad fue fundada por la Iglesia Metodista, pero hoy se dedican también al estudio académico de las diversas religiones.

Para la investigadora, desde finales del siglo 19, los predicadores enseñaban “la prosperidad de Dios”. Esto absorbió y ayudó a difundir diversos aspectos culturales del “sueño americano”. Es decir, con la determinación y la perseverancia, todos pueden llegar algún día a ser ricos.

Con los años, la predicación se fue modificando hasta que en 1970, se consolidó un modelo que se utiliza en la actualidad. Fe = Inversión + autoayuda. Los cultos hacían hincapié en la curación y milagros, también ayudaron en la formación teológica. Por último, en algunos lugares más que en otros, el énfasis en la obra de los demonios como el principal obstáculo puede ser superado por el cristiano.

Bowler, enumeró una serie de pastores e iglesias del siglo pasado hasta la actualidad. El denominador común de todas las iglesias evangélicas es que la teología de la prosperidad sigue creciendo en la mayoría de los fieles que sólo eso quieren oír. El movimiento que se extendió a través de las iglesias estadounidenses en los años 60 y 70, le dio condiciones para que se crearan seminarios con este enfoque y con ello, la perpetuación de las enseñanzas y la expansión en todo el mundo.

Al mismo tiempo, las denominaciones más tradicionales experimentaron un relativismo creciente, sin tomar una posición firme en estas enseñanzas durante décadas.

El movimiento no tiene ninguna organización central, pero la proliferación de tele-evangelistas ha generado dos grandes grupos. La base común son dos elementos fundamentales: Dios quiere bendecir y es preciso querer ser bendecido.

El mayor crecimiento se llama “prosperidad blanda”, cuyo mensaje se centra en predicadores (ya sean pastores, obispos o apóstoles) que ofrecen un mensaje con muchos elementos de la psicología (auto-ayuda) que la vida cristiana es un disfrute continuo de bendiciones. Dado que si siguen las “medidas adecuadas” todo el mundo logrará la “victoria”.

Por otro lado, la “prosperidad tradicional”, hace hincapié en los “puntos de la fe”, objetos distribuidos vendidos en los cultos que colaboran con la vida cristiana, además de la constante lucha contra los demonios que causan todo tipo de problemas en la vida personal, la familia y el trabajo.

Citando estudios, Bowler, dice que el 17% de los evangélicos estadounidenses, reconocen parte de este movimiento, que todos los domingos atrae a millones de personas a las mega-iglesias. Otro dato alarmante es que dos tercios de todos los evangélicos en el mundo, se encuentran en las iglesias evangélicas predicando la “teología de la prosperidad”, aunque la mayoría ni siquiera ha oído hablar de ella.

En su investigación exhaustiva, la autora enumera las iglesias más grandes en el mundo y analiza sus fundamentos teológicos. Destacando la Iglesia del Evangelio Completo en Corea del Sur, del pastor Young Choo y la Iglesia Universal del Reino de Dios (Iglesia Pare de Sufrir), fundada por el obispo Edir Macedo en Brasil.

Al final de sus casi 400 páginas, Bowler, demuestra con estadísticas las ventas de libros sobre que hablan sobre el evangelio de la prosperidad como ocurre con la acentuada preocupación evangélica por cuestiones tales como la acción social de las iglesias, el arrebatamiento y el final de los tiempos

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de Christianity Today