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Domingo 20 de Agosto de 2017

Tim Tebow, el quarterback de Dios: “Gane o pierda, debo cumplir con el Señor”

“A pesar que puede uno ser abatido, todavía sentir dolor. Usted puede estar decepcionado, pero todavía se puede honrar al Señor con la forma de manejar las cosas”, dijo el quarterback de 24 años de edad.

  • Deportes    
  • 18 ene 2012   

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Tim Tebow, nueva estrella del fútbol americano, personaje del momento en la NFL y mariscal de campo de los Denver Broncos, tuvo una perdida el fin de semana en los playoffs de la Liga Nacional de Fútbol Americano, pero a pesar de lo ocurrido, el quarterback de Dios, recibió una buena noticia este pasado lunes.

CBS Sports, le hizo una oferta para unirse a su equipo de comentaristas para el resto de la postemporada, lo que significa que podríamos estar viendo más a Tebow este año.

Tebow, es un cristiano que lo ha demostrado abiertamente incluso, utilizó la derrota de su equipo como un foco nuevo que está haciendo Dios, así que dijo que “ganar o perder, lo importante es que se honra al Señor.

Los Patriotas de Nueva Inglaterra aplastaron a Denver con un resultado de Inglaera 45-10 Denver, en partido de playoffs de la Conferencia División de Fútbol, que recibió las calificaciones más altas de televisión para cualquier juego de playoffs de la AFC en 18 años.

Sin embargo, Tebow felicitó a los Patriotas por su victoria y resaltó que “a pesar que puede uno ser abatido, todavía sentir dolor. Usted puede estar decepcionado, pero todavía se puede honrar al Señor con la forma de manejar las cosas”, dijo el quarterback de 24 años de edad.

El representante estatal de Colorado Sal Pace, un demócrata, ha escrito a Tebow, pidiéndole que lleve a la casa del estado su oración de la mañana todos los días ante los legisladores para comenzar su trabajo.

“Usted han inspirado a Colorado. Se han inspirado a los Estados Unidos”, escribió Pace en una carta enviada a Tebow el viernes pasado.

De acuerdo a una encuesta conducida por la cadena ESPN, el carismático mariscal de campo de los Broncos de Denver superaba en estimación a nada menos que al astro de los Lakers, Kobe Bryant; y a los quarterbacks Aaron Rodgers (Packers), Peyton Manning (Colts) y Tom Brady (Patriots). Todos ganadores por excelencia.

¿Por qué? ¿Cómo es posible que un país fascinado con los triunfadores se rinda ante una figura tan deficiente?

La respuesta tesis para explicar tan extraño fenómeno es la intervención divina que descansa en la calidad humana de Tebow.

Sólo a un hombre genuinamente bueno se le puede perdonar un promedio de pases completos de apenas 46.5 durante la temporada regular; y otro aún peor de 40.4 en los playoffs, incluyendo el funesto 34 que protagonizó en la humillante derrota de sus Broncos, 45-19, ante New England, la semana pasada.

Cualquier otro habría sido crucificado o asado vivo en la hoguera inquisidora de los medios, pero Tebow, atrae de forma irresistible, goza de un poder de convocatoria nunca antes visto, y hasta embelesa a sus críticos más caústicos.

Se trata del premio a la decencia y a la pureza moral y espiritual, en una sociedad deportiva donde los buenos suelen terminar últimos; mientras los malos disfrutan de contratos millonarios y la adoración profana de un pueblo impío o simplemente inculto y de valores torcidos, escribe en un artículo Aurelio Moreno, publicado El Sentinel, del Sur de Florida.