208 se convierten en evento de evangelismo en Juegos Olímpicos

La Misión Lay Witnesses for Christ llevó la Palabra de Dios y el deporte a la Ciudad de Dios en Brasil.

  • Deportes    
  • 15 ago 2016   

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CIUDAD DE DIOS, BRASIL. – Durante los Juegos Olímpicos de Río de 2016, la Misión Lay Witnesses for Christ International (LWCI) llevó a cabo un trabajo en la Comunidad Ciudad de Dios que mezcla el deporte y el evangelismo dentro del proyecto Reach Out. La”Dinámica deportiva: El camino correcto” es una estrategia utilizada por la institución desde su fundación hace 38 años.

Los atletas que han sido campeones olímpicos y se destacaron en un deporte a nivel mundial se hicieron presentes, además de entrenadores muchos misioneros voluntarios fueron al lugar para demostrar sus habilidades y compartir acerca de Jesús.

El evento se realizó el pasado jueves (11), atrayendo a cientos de niños y jóvenes de la Ciudad de Dios para ver las exposiciones, aprender más acerca de los Juegos Olímpicos y escuchar el plan de salvación.

Estuvieron ministrando Randy Shepherd, ex jugador de baloncesto estadounidense. Hoy en día, viaja por el mundo utilizando el deporte para evangelizar. Otra es la ex atleta Rosa Gutiérrez, fue cinco veces campeona nacional en carreras de larga distancia en los Estados Unidos.

Durante el periodo de los Juegos Olímpicos los niños están de vacaciones sin actividades recreativas.

Pues no les permiten el lujo de ver los juegos, pero el evento los puso en contacto con los atletas extranjeros, algo que llamó mucho la atención.

Durante las tardes, se les dio a los niños obsequios deportivos para que practiquen deportes y consejos sobre la prevención de drogas alcohol, y evitar caer en la prostitución infantil.

Según los organizadores, 208 personas que participaron en la dinámica deportiva hicieron su confesión de fe al final del evento. Según Max Índio, el misionero brasileño que participó en la coordinación “ellos recibieron algo mucho más valioso que las medallas de oro”.

El pastor Heron Jorge de Souza, en representación del Consejo de Ministros Evangélicos de la Ciudad de Dios, socio de la iniciativa, dijo: “Para nosotros, los que vivimos en la comunidad, fue un gran impacto para los niños”.