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Domingo 24 de Septiembre de 2017

Publican el rescate que unió al mundo: “Los 33”, la novela de los mineros chilenos

Raúl Bustos Ibáñez, uno de los mineros chilenos pidió a Dios que “bendiga a Chile e Israel”. “Israel está orgulloso de acogerlos aquí en Jerusalén. Es un milagro de arriba que estéis aquí”, dijo Simón Peres, presidente de Israel.

  • Libros    
  • 10 mar 2011   

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La historia de los 33 chilenos rescatados de una mina de su país el pasado 12 de octubre del 2010, tras pasar dos meses bajo tierra, ha escrita por el periodista Jonathan Franklin en su nuevo libro.

Franklin, cubrió suceso para diarios como The Guardian y The Washington Post, vive desde 16 años en Chile y, gracias a sus contactos, consiguió acceder a lugares prohibidos para el resto de periodistas. Ahora, recoge la historia en el libro “Los 33”, bajo el sello de editorial Aguilar.

“Muchos de los periodistas usaban su automóvil para ir de la ciudad al campamento. Yo iba en autobús, conocía a familiares en el autobús. Se dieron cuenta de que me permitían entrar en todos los lugares”, explica.

“Era una cara muy conocida después de diez semanas. Cuando salió Mario Sepulveda echaron a todo el mundo del hospital y él dijo que me llamaran. Yo estaba en la primera fila. Ni los ayudantes del presidente de Chile, Sebastián Piñera, estaban allí”, aseguró a Europa Press.

Los mineros chilenos en todas partes del mundo son considerados como héroes, como milagros vivientes o como ejemplos de superación humana. En su reciente viaje de vacaciones en Israel, porque tuvieron el privilegio de darse un baño de barro en el Mar Muerto, además de recibir la bendición judía la cual se lee a quien ha superado un grave peligro.

Raúl Bustos Ibáñez, uno de los mineros chilenos pidió a Dios que “bendiga a Chile e Israel”. “Israel está orgulloso de acogerlos aquí en Jerusalén. Es un milagro de arriba que estéis aquí, he pedido decir con ustedes la bendición tradicional de agradecimiento”, les dijo Simón Peres, presidente de Israel a los 25 de los 33 mineros chilenos, que la pasaron muy bien en Tierra Santa.