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Jueves 01 de Diciembre de 2016

“El Apocalipsis” llega a las pantallas tratando de mostrar las profecías bíblicas

Nicolas Cage, interpreta a un piloto de avión llamado Rayford Steele, que se queda después de que ocurre el rapto o arrebatamiento quedando el mundo en un caos.

  • Películas    
  • 8 oct 2014   

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HUFFINGTON POST.- Uno de los lanzamientos más esperados por el público cristiano es la película que se basa en la serie de los libros cristianos: Dejados Atrás -Left Behind-. Se trata de un remake de la película protagonizada por Kirk Cameron en 2001 y que fue lanzada en formato DVD. En total, hubo tres películas, que tuvieron un éxito relativo.
La película llegó a los cines este fin de semana en EE.UU. y por el momento solo ha recaudado menos de dos millones de dólares en el primer fin de semana, que no califica como un “éxito”.

Así que ahorita está ocupando el sexto lugar en la taquilla.

Sin embargo, como se ha tratado como un producto para un nicho específico, la producción ha sido muy criticada. Por un lado, los cristianos más conservadores se quejaron de algunos puntos teológicos en el guion. Por otro, los críticos dicen que su mensaje es “fundamentalista”.

Nicolas Cage, interpreta a un piloto de avión llamado Rayford Steele, que se queda después de que ocurre el rapto o arrebatamiento quedando el mundo en un caos. No hay una explicación de porqué millones de personas desaparecieron misteriosamente. Un pequeño grupo de supervivientes liderados por Rayford intenta seguir adelante en medio de un escenario apocalíptico, literalmente.

El público en EE.UU. también ha estado viendo una serie muy similar que es obra de HBO, que muestra el drama de los sobrevivientes de un evento ficticio, pero con mucho parecido con el rapto. Los libros de la serie “Left Behind”, de Tim LaHaye y Jerry B. Jenkins vendieron más de 65 millones de copias desde su lanzamiento en 1995, pero el guion de la película con Nicolas Cage tiene otra dinámica. Sólo con la filmación de secuencias se puede contar toda la historia.

El hecho es que Hollywood no le dio mucha atención a las películas cristianas hasta el 2004, cuando Mel Gibson estrenó “La Pasión de Cristo.” En ese momento, los grandes estudios no les gustó el proyecto y la productora de Gibson invirtió alrededor de 45 millones de dólares para comercializar la película de forma independiente. Con el apoyo de iglesias y líderes religiosos, en última instancia, recaudó 600 millones dólares en la taquilla y se convirtió en la película con la censura de 18 años más lucrativa en la historia del cine.

Esto abrió los ojos de los ejecutivos de Hollywood sobre el potencial de las películas con temas cristianos. Durante la última década, los estudios de Hollywood trataron de repetir el éxito con películas como “The Book of Eli”, la “Trilogía de Narnia” y producciones controversiales como “Noé”, pero no han tenido el éxito esperado.

El público cristiano ha demostrado que prefieren películas con guiones que reflejan sus creencias. Esto explica el éxito de las producciones más baratas, pero que ofrecieron historias públicas de fe y de amor, sin depender de los efectos especiales millonarios. Muestra de ello es “El Hijo de Dios”, “El Cielo es Real” y “Dios No Está Muerto”, cuyo costo vs beneficio es mayor que la gran mayoría de las películas de Hollywood.

Dejados Atrás -Left Behind- parece transitar un camino intermedio. Su costo de producción fue de 31 millones de dólares. Está a la altura pues tiene todos los efectos especiales de cualquier producción importante y trata de ganar no sólo la audiencia cristiana, sino la secular.

Por su parte, Paul Lalonde, quien produjo las tres primeras películas y trabajó con esta nueva versión, es optimista.

“Creo que la profecía bíblica puede ser una gran manera de llegar a personas que no están abiertas necesariamente a la evangelización. Así que estábamos emocionados que volviera a las pantallas ‘Left Behind’… Quería poner la profecía bíblica en la gran pantalla y mostrar este mensaje a un público mucho más amplio, y no sólo a los feligreses”.

Concluyó diciendo que su mayor deseo es que la gente salga del cine y vaya casa a leer la Biblia para entender mejor lo que ha visto en la película.