nav
Domingo 10 de Diciembre de 2017

Jimmy Carter y Bill Clinton apoyan un “nuevo pacto” bautista en EE.UU.

Los ex presidentes, ambos creyentes evangélicos bautistas, han expresado su apoyo explícito a la convocatoria de una nueva reagrupación bautista al objeto de suscribir un “Nuevo Pacto Bautista” y re lanzar así el testimonio bautista en EE.UU.

  • Iglesia    
  • 19 ene 2007   

¿Qué sientes con esta noticia?

Una noticia con dos presidentes de Estados Unidos como protagonistas y todos los tintes de convertirse en un hito histórico del mundo bautista se dispone a abrirse paso en el panorama religioso del siglo XXI. Los ex presidentes Jimmy Carter y Bill Clinton, ambos creyentes evangélicos bautistas, han expresado su apoyo explícito a la convocatoria de una nueva reagrupación bautista al objeto de suscribir un “Nuevo Pacto Bautista” y re lanzar así el testimonio bautista en EE.

UU., seriamente empañado en estos últimos añLos ex presidentes Jimmy Carter y Bill Clinton, ambos creyentes evangélicos bautistas, han expresado su apoyo explícito a la convocatoria de una nueva reagrupación bautista al objeto de suscribir un “Nuevo Pacto Bautista” y re lanzar así el testimonio bautista en EE.UU., os por las posicionamientos ultra conservadores de la Convención Bautista del Sur de EE.UU.

“Se trata de un acontecimiento histórico para los bautistas de Estados Unidos y quizá también para toda la cristiandad”, ha declarado Carter, para quien la anunciada Convención de “refundación” de 2008 está llamada a convertirse en un encuentro que reúna al “más amplio espectro de los bautistas norteamericanos, del norte y el sur del país, afro americanos y angloamericanos, conservadores, moderados y progresistas”.

La celebración de la convención del “Nuevo Pacto Bautista” (“New Baptist Covenant”) está prevista en principio para celebrarse en el “World Congress Center” de Atlanta, estado de Georgia, EE.UU., del 30 de enero al 1 de febrero de 2008, para la que se espera la asistencia de 20.000 bautistas.

Un total de 36 instituciones integran la plataforma bautista que ha cursado la invitación a la participación de todas las Convenciones y Uniones Bautistas norteamericanas con dos objetivos concretos: reconducir el testimonio bautista al campo de la justicia social y racial y desmarcarlo de la teología conservadora imperante en el ámbito de la principal unión bautista de EE, la “Southern Baptist Convention” (SBC), Convención Bautista del Sur, que en estos últimos años se presenta como detentadora de las “esencias bautistas” estadounidenses.

“Es triste”, ha dicho Carter, que abandonó en 2000 la SBC, “que la mayor denominación protestante norteamericana se esté moviendo cada vez hacia posiciones más cercanas a un credo rígido e intolerante, que recalca los principios fundamentalistas”.

Clinton, por su parte, define la convocatoria como “un intento de reunir gente que nos preguntemos por las exigencias de nuestra fe a nosotros los cristianos en el siglo XXI”, al tiempo que expresó su intención de convertirse en animador (”cheerleader”) de un grupo.

El anuncio del Nuevo Pacto Bautista en Estados Unidos, que coincide en el tiempo con el desplome del apoyo popular a la Administración Bush y abre el horizonte a un nuevo periodo de gobierno demócrata, se propone lavar la imagen bautista, el movimiento que inspiró la Reforma Radical y que ha sido objeto de la mayor politización hacia posiciones ultra conservadoras, diametralmente antitéticas de los principios que lo inspiraron.

Un comunicado de la Federación Bautista Europea al respecto de la iniciativa “refundadora” estadounidense no tendría que hacerse esperar, a la vista del contagio, también en Europa, de posicionamientos ideológicos totalmente ajenos al espíritu de la Reforma Radical, como la exaltación de la guerra, el apoyo explícito a la pena de muerte, o la discriminación de la mujer

en la vida de la iglesia, que en los países del Este de Europa, también en las iglesias bautistas, alcanza cotas inauditas de vulneración de los derechos humanos fundamentales.

En este sentido, la celebración de la Convención del Nuevo Pacto Bautista en 2008 bien podría abrir indirectamente la serie de actos de celebración en todo el mundo del 50 Aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos.

alc