La opción por los convertidos

El neopentecostalismo es una religión que se coló en la vida de los mas pobres, no como una opción por los excluidos, como hace la Iglesia Católica, mas para convertirlos.

  • Iglesia    
  • 14 feb 2007   

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El neopentecostalismo es una religión que se coló en la vida de los mas pobres, no como una opción por los excluidos, como hace la Iglesia Católica, mas para convertirlos. El resultado es que una de esas denominaciones, la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), experimentó el estruendoso crecimiento de 681,5% en el número de fieles, de 1991 a 2000.

En el mismo período las demás iglesias evangélicas crecieron, juntas, 98,5%, los católicos aumentaron 2,5%, bien abajo de la tasa de crecimiento de la población brasileña, que fue de 15,7%.

El análisis es del sociólogo y profesor de la Universidad de San Pablo (USP), Antonio Flavio Pierucci, en entrevista en el diario O Estado de San Pablo, el sábado 11 de febrero.

En evaluación de Pierucci, la mayor tasa de crecimiento se viene dando con las iglesias que predican la Teología de la Prosperidad, como es el caso de la IURD, y las que predican el milagro de la sanidad, como la Iglesia Dios es Amor, que creció 357,6% en el período. Brasil será, pues, un país con una cara cada vez más pentecostal, más conservadora en las cuestiones de moral sexual.

Las iglesias neopentecostales introducirán una gran novedad en el mundo religioso cristiano: la valorización positiva del dinero.

“Usted da dinero para la iglesia y cuanto mayor la generosidad, mayor la recompensa. Eso nunca existió. Es como se hace una administración, usted invierte en la iglesia y aguarda un retorno de Dios. Eso es una invención de los neopentecostales, una gran mina de oro”, explicó el sociólogo.

El protestantismo del siglo XVII, recordó el entrevistado, decía que Dios iría a coronar de éxito al fiel que trabajase. El trabajo era recompensado. Ya el neopentecostalismo valoriza el dinero. El dinero puede ser transformado en una mansión para vivienda del pastor. El éxito “refuerza la idea de que Dios de hecho recompensa aquellos que oran, y que el dinero es una cosa positiva”, señaló Pierucci.

La otra diferencia apuntada por el profesor de la USP en la entrevista es que el creyente neopentecostal es llevado a ser exigente con Dios, a cobrar de Dios. “’Yo di para ti todo lo que tenía en el banco, tú eres fiel, tú no me abandonarás, tú harás eso que estoy pidiendo’. Es una manera de orar cobrando, nada parecido con las oraciones tradicionales, que piden con humildad”, comparó.

La Teología de la Prosperidad es americana, pero fue procesada en Brasil, donde iglesias la lanzaron predicándola en grandes espacios, ocupando medios y armando una iglesia-empresa, afirmó el sociólogo. De ahí que iglesias neopentecostales son denominaciones capitalistas.

En valoración de Pierucci, el neopentecostalismo no respeta tradiciones ni cultura, es impiadoso con religiones menores, como las afro-brasileñas, “hace como se estuviese en una guerra, disputando fieles. Eso explica su rápido crecimiento, especialmente en la periferia de las grandes ciudades y en las regiones donde el catolicismo no avanzó”.

alc