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Miércoles 22 de Noviembre de 2017

Evangelicos argentinos hallan a Dios en cines

Los cines abandonados son los locales elegidos por las iglesias, que buscan espacio para su creciente público. Estudios reflejan que un 10% a 12% de los ciudadanos se identifican como evangélicos.

  • Iglesia    
  • 21 mar 2007   

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Mezclado entre concesionarios de autos y negocios en un monótono barrio de las afueras de Buenos Aires, la iglesia Jesucristo es Amor parece un lugar poco probable para encontrar a Dios, pero los feligreses se juntan en multitud.

En Argentina, como en toda la tradicionalmente católica América Latina, las iglesias protestantes están floreciendo y la persistente merma del rebaño católico será un tema central de la visita del papa Benedicto XVI de mayo a Brasil.

La Iglesia católica sabe que su futuro yace en América Latina, hogar de la mitad de sus mil millones de fieles en el mundo. Pero lo que alguna vez fue un virtual monopolio cambió. Pocos domingos atrás, los creyentes de Jesucristo es Amor lloraban y ondeaban sus manos en el aire mientras otros se turnaban para contar cómo Dios los había curado del sida o ayudado a su hijo a dejar de beber. “Dicen que el sida no tiene cura, pero yo he visto varios casos de su curación, así que yo doy gracias a Dios por curar a esa gente”, dijo el pastor Adrián Juniors, un ex cantante que bromea, canta y bailotea durante su primer servicio del día.

Los cines abandonados de Argentina son los locales elegidos por las iglesias que buscan espacio para su creciente público.

Pero la competencia se volvió tan feroz que Jesucristo es Amor perdió su local alquilado a manos de otra iglesia evangélica.

En su nueva sede, el pastor Juniors realiza tres servicios cada domingo, para que todos puedan asistir. “La iglesia evangélica tiene un apetito de conquista, de la conquista social y política que tenía la Iglesia católica hace 500 años”, dijo Alejandro Seselovsky, autor de un libro sobre el auge de la iglesia evangélica en el país.

El crecimiento es liderado por las iglesias pentecostales como Jesucristo es Amor, que pone énfasis en la curación como un regalo del Espíritu Santo. En Argentina, donde una crisis económica sumergió a millones en la pobreza durante el 2001 y 2002, estas iglesias son más fuertes en barrios humildes que rodean las ciudades.

Aunque algunos de los feligreses son de clase media, el predicamento parece tener mayor penetración entre el 30% de la población que vive en la pobreza. Algunos destacan que tener fe en Dios ayuda a resolver problemas comunes como el alcoholismo y el adulterio. No hay cifras oficiales sobre el número de protestantes en Argentina, pero Fortunato Mallimaci, profesor de sociología de la Universidad de Buenos Aires, dijo que los estudios reflejan que un 10% a 12% de los ciudadanos se identifican como evangélicos. En la iglesia Jesucristo es Amor tienen guitarras eléctricas, acomodadores en uniforme y un pastor que cuenta anécdotas sobre su viejo patrón.

Prensa.com