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Sábado 18 de Noviembre de 2017

Diario “El Tiempo” destaca multitudinaria convocatoria cristiana en Bogotá

Una vez más, los medios de comunicación seculares, se volcaron a cubrir una de las convocatorias cristianas más importantes y multitudinarias que se realizan en Colombia.

  • Iglesia    
  • 18 jun 2007   

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Una vez más, los medios de comunicación seculares, se volcaron a cubrir una de las convocatorias cristianas más importantes y multitudinarias que se realizan en Colombia; se trata del Congreso Mundial de Avivamiento que reúne miles de líderes y pastores provenientes de diferentes partes del mundo, y convoca en sus servicios más de 100.000 personas por día.

A pesar de haber copado la plaza de eventos del Parque Simón Bolívar, que es el auditorio Sin embargo, como suele suceder, este tipo de artículos periodísticos pone en tela de juicio la veracidad de lo que sucede al interior de estos eventos y deja un leve soplo de escepticismo en sus lectores.

La trascendencia de esta información, radica en que el artículo, que se transcribe en su totalidad a continuación, fue realizado por José Alberto Mojica del diario El Tiempo, conocido como el más importante del país cafetero y cuyo tiraje cubre la totalidad del territorio nacional.

En ese orden de ideas, independientemente de lo que se diga, Dios está llevando a cabo una impactante labor en este tiempo, que no puede ser pasada por alto y que de una u otra manera está haciendo historia en la sociedad contemporánea.

Cristianos de Todo el Mundo Demostraron su Fervor en Congreso Religioso, en el Parque Simón Bolívar
Hubo una especie de “maratón de milagros” en la que se dieron testimonios de paralíticos que se levantaron de sus sillas de ruedas, mujeres y hombres sanados de cáncer, tumores y sida.

“El señor me sanó con su poder”, dice Tulia Rangel mientras con un pañuelo blanco seca las lágrimas que recorren su rostro surcado por los 84 años que lleva a cuestas.

La mujer, madre de cinco hijos y abuela de 15 nietos, se levantó de la silla de ruedas en la que quedó postrada hace un año cuando, según ella, se metió un porrazo que le dejó la columna chueca y la rodilla derecha desportillada. Desde entonces, no había podido poner sus pies en tierra.

Pero este domingo sus piernas se despertaron y caminó como cuando Jesús le pidió a Lázaro que se levantara. En esta ocasión, fue el pastor Ricardo Rodríguez, precursor de la iglesia del Avivamiento en Colombia, quien condujo el aparente milagro de Tulia.

No solo el de ella. También el de dos mil de las cerca de 200 mil personas que se congregaron en el parque Simón Bolívar en el Congreso Mundial de Avivamiento, en la jornada denominada “servicio de milagros”.

Testimonios de cánceres que desaparecieron de súbito, de tumores en la cabeza y el estómago que ya no existen, de señoras que se deshicieron de la artritis que les tulló las manos y hasta curados de sida, hicieron parte de esta ‘maratón’ milagrosa.

Tulia Rangel se ubicó en el costado izquierdo del parque Simón Bolívar, zona donde otras 50 personas, también en sillas de ruedas, esperaban una bendición que les permitiera volver a caminar. Pero solo ella lo logró.

No se les hizo el milagro

Eliun Moncada, de 41 años, y Ángel María Zaraza, de 48, sintieron un cosquilleo en las piernas, pero no más. Los dos, que coincidencialmente perdieron la movilidad en sus cuerpos al recibir un disparo, no pierden la fe.

Afirman que más adelante podrán decirle adiós a la odiosa silla de ruedas. “Todo sucederá en el tiempo de Dios”, comenta Eliun, quien trabaja en una empresa de seguridad.

La jornada arrancó a las 10 de la mañana. Entre los espectadores había fieles de todo el mundo. De acuerdo con la organización del certamen, 15 mil personas de 54 países -incluidos 7 mil pastores- vinieron a Bogotá a participar en el encuentro. Ayer asistieron 200 mil almas al parque Simón Bolívar, pero en los tres días fueron 600 mil.

A las 11 de la mañana, en el momento del Aleluya, en la multitud decenas de asistentes empezaron a desplomarse. “Era el momento de la santa unción, era la presencia de Dios”, comenta el pastor Ricardo Rodríguez.

Cuando los devotos se caían al piso, un “ejército” de hombres -parte de las cinco mil personas que trabajaron en la organización del encuentro religioso- se encargaba de levantarlos y de juntarlos con el grupo de desmayados que poco a poco y en medio de aparentes convulsiones recobraban el conocimiento.

Varios de estos, unas tres docenas, subieron al escenario a testificar el milagro que, según ellos, habían recibido en sus vidas. Ya no estaban enfermos. En la misma tarima se derrumbaban como castillos de naipes, una vez más, cuando el pastor Rodríguez imponía su mano derecha en sus frentes.

Entre ellos estaba un brasileño llamado Vilela Da Costa, quien afirma haber sido sanado de una penosa enfermedad en sus riñones. También Diego Rojas, de 21 años y estudiante de medicina. El joven asegura que los dolores que le generaba un cáncer en el páncreas desaparecieron de sus entrañas y que está convencido de que su cura es un hecho.

Por su parte Lilia Garzón, de 69 años, cuenta que se libró de la artritis que padeció durante 11 años.
Hilda Camargo, estilista de profesión, sacó dos millones de pesos prestados y viajó desde Montelíbano (Córdoba) para sanarse de osteoporosis. Según la mujer, así sucedió. Además, el año pasado, en el congreso anterior, asevera que se curó de un cáncer de seno.

“Manipulación de la emoción”
“Con estos eventos religiosos sucede lo mismo que en un concierto de Shakira o Michael Jackson. Es un comportamiento colectivo, una manipulación de la emoción”, explica Fabián Sanabria, antropólogo y doctor en sociología, quien dirige el Grupo de estudios de las subjetividades y creencias contemporáneas de la Universidad Nacional.

Para este especialista lo que sucedió con este certamen es la respuesta a la necesidad de fe muchas personas. “La emoción colectiva puede hacer que sucedan aparentes milagros”, agrega Sanabria.

“No soy ningún santo”: pastor Ricardo Rodríguez
El pastor Ricardo Rodríguez, bogotano de 48 años y casado con la también líder cristiana María Patricia Rodríguez, aclara que no es ningún santo y que no pretende serlo. “Dios hace la obra a través de mí”, comenta este ingeniero industrial que fundó en Colombia la Iglesia del Avivamiento, que en Bogotá tiene 40 mil fieles.

Sobre el espectáculo que rodeó el evento que acaba de organizar, en el que hubo todo un montaje de sonido, luces y video, con orquesta sinfónica incluida, asegura que a la hora de rendirle tributo a Dios no hay que escatimar en nada. “Al Señor hay que darle lo mejor”.
Asegura que los milagros ocurridos en el parque Simón Bolívar fueron obra divina, y que a quienes no les llegó la sanidad están en espera de una gran bendición.
Por último, agrega que este evento, en el que se invirtieron cerca de 400 millones de pesos, se llevó a feliz término gracias a ofrendas recibidas de los fieles de la iglesia en Colombia y el mundo, presentes en Bogotá.
“Mi iglesia no exige diezmo”, agrega Rodríguez, quien dio su parte de victoria al terminar su congreso.

Adaptación: Germán “Chote” Garavito
Fuente: www.eltiempo.com