Funcionarios del gobierno cubano piden ayuda a Iglesias Evangélicas para rescatar valores éticos y morales

El Presbitero Mario Félix Lleonart, pastor de la Iglesia Bautista de Taguayabón, recién publicó un escrito donde cuenta su experiencia en una reunión extraordinaria convocada por parte de los máximos líderes del gobierno.

  • Iglesia    
  • 23 abr 2008   

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El Presbitero Mario Félix Lleonart, pastor de la Iglesia Bautista de Taguayabón en la provincia de Villa Clara, recién publicó un escrito donde cuenta su experiencia en una reunión extraordinaria convocada por parte de los máximos líderes del gobierno en el municipio de Camajuaní el día 10 de abril. Según sus palabras:

“estos hombres nos habían reunido para admitir que la patria se hallaba inmersa en una crisis de valores éticos sin precedentes y que contaban con nosotros para paliarla”.

Las Iglesias cubanas en general se han ganado el respeto y el prestigio ante la población de esta nación en los últimos años. La persecución religiosa por parte del gobierno comunista ha disminuido y ha habido algunas señales de apertura religiosa desde la visita del papa Juan Pablo II a la Isla en 1998. Aunque no se cuenta aún con total libertad de expresión y culto como se quisiera. No es menos cierto que el miedo por parte de la población a ser perseguido por asistir a alguna Iglesia se ha reducido en los últimos 18 años.

Algunos padres, inclusive no creyentes, prefieren involucrar a sus hijos en las actividades que organizan las iglesias, porque piensan que las enseñanzas del evangelio pueden influenciar positivamente en la formación de la conducta.

“yo no creo en nada, pero yo quiero que él aprenda lo que le enseñan en la iglesia, porque la calle está muy mala” – dijo Carlos – Un padre de familia, después de darle permiso a su hijo de 8 años para que asistiera a un campamento organizado por una Iglesia evangélica. La frase “la calle está muy mala” hace referencia a la decadencia moral y ética de la sociedad.

En Cuba, cuando se le reclama a un adolescente que tenga un mejor comportamiento. Se escucha muchas veces esta pregunta: ¿A ti no te enseñaron modales en la escuela?

El tema de “rescate de valores” no es nuevo, hace años que se promueve y hacen campañas por parte del gobierno en instituciones y centros educativos de la isla. Pero al parecer los resultados obtenidos no han sido los más satisfactorios. Han tenido que reconocer que el asunto se está saliendo de sus manos y están dando crédito a la Iglesia Cristiana, que promueve a través de sus enseñanzas bíblicas, los valores éticos y morales por los cuales debe regirse la sociedad.

En su escrito el Pastor Mario Felix continua diciendo: “En años atrás hubiese sido inadmisible pensar que líderes gubernamentales en Cuba se iban a reunir con líderes evangélicos para rogar ayuda.”

El hecho ocurrió en el día número 19 de la Campaña “50 días de oración por Cuba” que inició el domingo de Pascua y terminará el día de Pentecostés, en mayo. Esta campaña se comenzó a promover desde el año 2007 por la Convención Bautista de Cuba Occidental y se ha extendido a varias denominaciones y grupos evangélicos del país. El plazo de esta campaña de oración fue definido simbólicamente en 50 días, uno por cada año que ha estado el gobierno actual en el poder. El motivo principal es unir a los cristianos de la isla en oración por el desarrollo espiritual de la nación.

Lleonart casi al final de su texto continua diciendo: “A algunos de nosotros nos costó días asimilarlo, y otros tal vez todavía no lo hayan logrado por completo. Es tal el trauma histórico de los evangélicos cubanos, apoderados durante décadas por el síndrome de la persecución que realmente cuesta esfuerzo admitir que el mismo gobierno haya rectificado y nos convoque. Pero, ¿acaso no rogábamos milagros al Señor? ¡Pues ahí los tenemos! Veamos qué haremos con ellos.”

Desde la toma de posesión de la presidencia de Cuba por Raúl Castro, el 24 de febrero, ha habido una serie de cambios en la isla. Se pudiera pensar en parte, que este suceso ocurrido en el municipio de Camajuaní, es un tópico más de la lista de cambios que impulsa el nuevo gobernante. Pero no es primera vez que altos funcionarios del gobierno de Cuba piden ayuda a las Iglesias para que intervengan en este asunto. Hace dos años en una reunión de mayor magnitud celebrada en la Habana, donde estuvieron presentes líderes religiosos de las diferentes denominaciones cubanas y representantes del gobierno, fue solicitada ayuda a la Iglesia de igual manera con lo referente a este tema.

Cabe preguntarse: ¿Hasta qué punto el nuevo gobierno está dispuesto a permitir que la iglesia juegue un papel activo por el bien común de la sociedad cubana? No lo sabemos, solo el tiempo dirá.

Por: Erik Díaz