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Martes 19 de Septiembre de 2017

En España los protestantes crecen a pesar de la crisis declarada por la Iglesia Católica

La presencia cada día más intensa de pastores evangélicos en las zonas deprimidas de las ciudades españolas es pues otra de las razones de su crecimiento.

  • Iglesia    
  • 21 oct 2008   

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Mientras Benedicto XVI alerta de la extinción de la fe, los protestantes españoles se multiplican. A continuación un artículo reproducido de el diario español El país.
Benedicto XVI puso el dedo en la llaga el pasado lunes: “La fe se debilita hasta extinguirse” en algunas naciones. Precisamente en aquellas que fueron “ricas de fe y vocaciones” católicas. Y aunque no la citó, España es una de ellas. Pero si la fe católica pierde terreno, otras lo ganan.

La profesora de Antropología de la Universidad de Sevilla Manuela Cantón Delgado resume la cuestión: “Se extingue la fe de los católicos, pero no la de sus primos hermanos, los protestantes. Ésta sube de manera imparable”.

Los datos lo atestiguan: hace un siglo, había 4.000; llegaron a los 22.000 durante la República, en 1932; el franquismo los redujo a 7.000; hoy suman 400.000. Más casi otro millón de inmigrantes, según los datos de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede).

¿Cuáles son las razones del aumento de los evangélicos, término que prefieren al de protestantes? Desde luego, como señala el joven pastor sevillano José Pisa, nieto del primer pastor evangélico gitano, en primer lugar está la democracia: “Con el franquismo era difícil reunirse; con libertad de expresión y libertad religiosa, nos hemos podido extender más y mejor”.

Y añade Jorge Fernández Basso, responsable de Comunicación de Ferede: “El cristianismo evangélico-protestante es dinámico y participativo y tiende a crecer donde hay libertad”.

La profesora Cantón, que investiga desde hace 20 años el movimiento evangélico en América Latina y España, afirma que “el catolicismo lleva mucho tiempo en retroceso ante las iglesias evangélicas, mucho más flexibles”. Unas religiones que, en palabras de esta experta, al ser más participativas y contar con centros de culto más pequeños, provocan un mayor conocimiento y apoyo mutuo entre sus fieles. Por el contrario, la Iglesia católica mantiene una “organización muy vertical”.

¿Cuál es el origen social de los evangélicos? Los primeros protestantes españoles, hace ya cuatro siglos, pertenecían a las clases altas e ilustradas. Hoy la gran masa de creyentes son de clase media y en ocasiones vecinos de barrios marginales.

Algunos expertos señalan que crecen porque se ha producido una “retirada” de la Iglesia católica de esos barrios. La profesora Cantón prefiere hablar, más que de una retirada, de “un cierto rechazo a la Iglesia católica española actual, tan reaccionaria, que se manifiesta de manera pavorosa y nos trae recuerdos que nos estorban”.

La presencia cada día más intensa de pastores evangélicos en las zonas deprimidas de las ciudades españolas es pues otra de las razones de su crecimiento. Sin que ello signifique que todo lo católico haya sido barrido de esos barrios. Porque la semilla de la Iglesia obrera de los años cincuenta y sesenta pervive aún en muchos lugares.

El sacerdote católico Gabriel Delgado Jiménez es un buen ejemplo. Director del Secretariado de Migraciones del obispado de Cádiz, Delgado es heredero del pensamiento de los curas obreros desde que fuera trabajador de Astilleros. Hoy realiza una encomiable labor entre los jóvenes gaditanos y los inmigrantes. Delgado prefiere hablar de “diferentes estrategias” entre los católicos y otras confesiones. “Los mormones, los testigos de Jehová o los evangélicos de Filadelfia van a la conquista de la gente. Nosotros no tenemos esa estrategia de caza y captura del feligrés”, señala. “Lo nuestro es más presencia y más compromiso”.

Delgado afirma: “En mi diócesis siempre hemos estado presentes en las calles; hace años, estábamos en las fábricas, ahora con los inmigrantes”. Pero la opinión que se recoge en los barrios más marginales es que lo católico se ha visto reducido a su mínima expresión, mientras que lo evangélico se perfila como la religión de los pobres.

entreCristianos.com