Roberto Orellana: “No es sólo caminar, sino qué hacemos en el camino”

La misión evangelística de este cantante no termina cuando se apagan las luces de los escenarios, sino que continua a través de las Misiones Prácticas

  • Iglesia    
  • 8 jun 2009   

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Luego de una exitosa gira de conciertos por diez países latinoamericanos, Roberto Orellana se prepara para regresar a Honduras y continuar en las montañas su trabajo misionero.

En los pasados dos meses Roberto estuvo evangelizando a través de conciertos en Chile, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Puerto Rico, México, Panamá, Salvador, Costa Rica y Guatemala, donde alcanzó más de 2,500 almas para Cristo.

Desde el lanzamiento de su más reciente producción Tengo Fe, este cantautor chileno ha recorrido importantes escenarios en Estados Unidos, Europa, Latinoamérica y el Caribe, promoviendo en su gira de conciertos el mensaje de Salvación.

“Pero definitivamente donde más disfruto estar es en Latinoamérica, porque la gente asiste en masa a los conciertos y es una gran oportunidad para pescar almas”, manifestó este talentoso cantante nominado al Grammy Latino.

“He tenido mucha acogida en el pueblo latino y sobre todo en las regiones indígenas”, comentó Roberto, agregando que en su reciente visita a Guatemala, se sintió un indígena más de la comunidad.

“Fue muy bonito el último viaje que hice a Guatemala, donde canté en Zunil, un lugar cien por ciento indígena donde sólo se hablan dos lenguas.

La gente me dio un bello recibimiento y tejieron ropa especial para que yo pudiera cantar en su comunidad”, afirmó Roberto, explicando que era una condición que debía cumplir para poder cantar.

De los conciertos a las montañas

Pero la misión evangelística de este cantante no termina cuando se apagan las luces de los escenarios, sino que continua en las montañas de Honduras, en donde su fundación Lluvias de Amor provee ayuda a los niños más necesitados.

El próximo 8 de junio Roberto volverá a Honduras con una brigada médica, para atender alrededor de 500 niños que asisten a los seis comedores de Lluvias de Amor, los cuales funcionan bajo Misiones Prácticas, una organización que dirige junto a su esposa Waleska hace más de siete años.

“Iré acompañado de un staff de 14 médicos, entre los que hay dentistas, internistas y cirujanos. Prácticamente yo viajo con un hospital a las montañas y les ofrecemos a los niños un servicio médico completamente gratis”, manifestó Roberto, agregando que para recaudar fondos para este viaje misionero realizará un concierto en Delaware este fin de semana.

“Estos médicos hacen parte de mi ministerio y aunque al cerrar sus oficinas por varios días dejan de ganar miles de dólares, por medio de su siembra de amor ganan mucho más en el reino de Dios”, expresó el cantante, afirmando que de eso se trata el mensaje que predica, de “amar al Señor tu Dios con todo tu corazón y a tu hermano como a ti mismo”.

El trabajo misionero en estas zonas inhóspitas de Honduras, se sostiene con la venta de sus discos y el apoyo de algunas iglesias y pastores, que deciden involucrase no sólo económica, sino físicamente en las misiones.

“Cuando se me acercan personas y me dicen que quieren ayudarme con dinero para las misiones, yo los invito a que vayan conmigo a las montañas, porque una vez que van, yo sé que se convierten en socios para siempre”, dijo Roberto.

“Hacemos la obra del Señor en cuatro días intensivos”, manifestó el cantante, quien junto a su equipo misionero dejan de lado la comodidad de su hogar, para llevar en mulas las provisiones a los seis comedores que tienen en Honduras.

“El 8 de junio estaremos subiendo con la brigada médica para inaugurar el segundo criadero de aves – dijo –. Anteriormente nosotros comprábamos la carne semanalmente pero ya tenemos los criaderos de aves profesionales”, comentó Roberto, explicando que esto ha facilitado la alimentación de los niños.

“Hay niños que cuando empezamos con las misiones tenían 7 u 8 años de edad y estaban todos desnutridos, pero ahora todos están saludables y son los jóvenes que predican”, expresó Roberto, dejando en evidencia que el alimento que reciben estos niños no es sólo físico sino espiritual.

Luego de su viaje misionero a Honduras, Roberto Orellena continuará su gira de conciertos Tengo Fe, en Cuba, Inglaterra y Australia, demostrando sin lugar a dudas que su vida misma es un medio de evangelización, pues tal y cómo él afirma, “no es sólo caminar, sino qué hacemos en el camino”.