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Miércoles 22 de Noviembre de 2017

Diario del Vaticano critica fuertemente a Saramago después de su muerte

Toscani, criticó la novela de Saramago titulada: “El Evangelio según Jesucristo” (1991), obra “irreverente” que supone un “desafío a la memoria del Cristianismo de la que no se sabe qué salvar”.

  • Iglesia    
  • 23 jun 2010   

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Saramago vivía desde 1993 en la isla de Lanzarote, en el archipiélago español de Canarias, con su esposa y traductora, la española Pilar del Río. El autor de El Evangelio Según Jesucristo estaba preparando actualmente un libro sobre la industria del armamento.

El diario vaticano “LOsservatore Romano” criticó fuertemente al recién fallecido escritor portugués José Saramago, en un artículo donde lo define de “populista extremista” de ideología antirreligiosa y anclado en el marxismo.

Después de la muerte del literato, el rotativo vespertino de la Santa Sede publicó “La omnipotencia (presunta) del narrador”, firmado por Claudio Toscani donde se analiza la vida del del ganador del Premio Nobel de Literatura 1998, quien fue muy crítico con el catolicismo.

“Fue un hombre y un intelectual de ninguna admisión metafísica, hasta el final anclado en una proterva confianza en el materialismo histórico, alias marxismo. Colocado lúcidamente en la parte de la cizaña en el evangélico campo de grano, se declaraba insomne por el solo pensamiento de las cruzadas o de la Inquisición, olvidando el recuerdo del gulag, de las purgas, de los genocidios, de los samizdat culturales y religiosos”, cita el artículo prosigue.

Toscani, criticó la novela de Saramago titulada: “El Evangelio según Jesucristo” (1991), obra “irreverente” que supone un “desafío a la memoria del Cristianismo de la que no se sabe qué salvar”.

“Por lo que respecta a la religión, atada como ha estado siempre su mente por una desestabilizadora intención de hacer banal lo sagrado y por un materialismo libertario que cuanto más avanzaba en los años más se radicalizaba, Saramago no se dejó nunca abandonar por una incómoda simplicidad teológica”, afirma el artículo.

“Un populista extremista como él, que se había hecho cargo del porqué del mal en el mundo, debería haber abordado en primer lugar el problema de todas las erróneas estructuras humanas, desde las histórico-políticas a las socio-económicas, en vez de saltar a por el plano metafísico”, prosigue.

El escrito de “LOsservatore Romano” afirma que Saramago nunca debió haber “inculpado, a un Dios en el que nunca había creído, por la vía de su omnipotencia, de su omniscencia, de su omniclarividencia”.

El escritor portugués Saramago, de 87 años, murió en la isla española de Lanzarote, donde residía. El Nobel de Literatura 1998 sufrió una grave neumonía a finales de 2007 e inicios de 2008, tras lo cual escribió dos novelas, El Viaje del Elefante y Caín, que publicó en noviembre.

F: EFE