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Sábado 03 de Diciembre de 2016

Iglesias comienzan a cambiar su discurso sobre la homosexualidad

“Los retos que enfrentamos son exponencialmente más altos de lo que eran hace diez años… La homosexualidad puede ser el principal dilema que enfrente la Iglesia en esta generación”, Convención Bautista de EE. UU.

  • Iglesia    
  • 4 feb 2013   

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Cuando el pastor Louie Giglio, fue incapaz de dar la bendición en la ceremonia de la toma de posesión del segundo mandato de Barack Obama, fue criticado públicamente a causa de un sermón que publicó en Internet en el que condenaba las relaciones de personas del mismo sexo.

Cuando renunció a la invitación, Giglio, minimizó la importancia de esta cuestión, aunque en la carta publicada explica su renuncia y dijo que no había cambiado su punto de vista sobre la homosexualidad.

Pero insistió en que el sermón era viejo y agregó: “Está claro que hablar de este tema ha sido una de mis prioridades en los últimos 15 años”.

Desde entonces, los medios de EE.UU. comenzaron a preguntarse si de hecho hubo un cambio en la actitud de los pastores más influyentes en los Estados Unidos sobre el tema. David W. Sr. Key, de la Facultad de Teología de la Universidad de Emory, cree que los pastores que dejaron de dar tanto énfasis a la homosexualidad están atrayendo a más miembros.

Algunas denominaciones como la Episcopal, vio surgir una división internacional después que un obispo abiertamente gay fue aceptado. Otros, como los bautistas, el mayor grupo evangélico en el país, sigue oponiéndose al matrimonio gay, pero tiene dificultades para unificar el discurso sobre el tema.

Varias iglesias independientes asumen posturas moderadas, pero la mayoría parece incluso abordar el tema.

De una forma u otra la sociedad llega a un consenso y las iglesias terminan conformándose, afirma el estudioso.

De hecho, en el 2001, la Convención Bautista del Sur, ha creado un grupo para discutir el ministerio a los homosexuales, a petición de Pastor Bob Stith. El grupo finalizó en junio del año pasado y el informe final de la denominación dice: “Los retos que enfrentamos son exponencialmente más altos de lo que eran hace diez años… La homosexualidad puede ser el principal dilema que enfrente la Iglesia en esta generación”, sin embargo, no hay respuesta “oficial”.

“Este problema no va a desaparecer”, dijo Stith, inconformista. “Hay muchas personas que se sientan en las bancas y tienes que tratar con esas personas, con la familia que no sabe qué hacer con ellos”.

El pastor Robert Jeffress de la Primera Iglesia Bautista en Dallas, que cuenta con 11.000 miembros, ha decidido cambiar la forma en que trata la homosexualidad desde el púlpito. Sigue creyendo que el sexo homosexual, es un pecado, pero no le da una atención más específica al respecto.

Jeffress, dice que escogió hablar sobre el tema de los homosexuales dentro de “un contexto más amplio del plan de Dios que enseña que el sexo entre un hombre y una mujer debe ser en una relación llamada matrimonio… Sería el colmo de la hipocresía si solo condenamos a los homosexuales e ignoramos el divorcio, el adulterio y las actitudes anti-bíblicas “, dijo.

Jeffress, señala que “no podemos elegir qué partes de la Palabra de Dios compartir. Dios nos ha dado [la Biblia] no para lastimar a la gente, sino para ayudarlos”. Señala que cuenta con un grupo de gays y lesbianas en su iglesia, que luchan con eso por lo que están recibiendo seguimiento.

Pero le preocupa que los predicadores más evangélicos de hoy quieran eludir esta responsabilidad. “Mi impresión es que la gente en general sólo evita el problema”, agregó.

La presión para cambiar la forma de abordar la homosexualidad por parte de las iglesias puede ser un reflejo de cómo la generación más joven piensa sobre este tema, porque según una encuesta del 2011, realizada por Public Religion Research Institute mostró que el 62% de los estadounidenses entre 18 y 29 años apoya el matrimonio gay, el 71% defiende el derecho de los gay para que se les permita tener una unión civil.

Bill Leonard, decano de la Facultad de Teología de la Universidad de Wake Forest, dice que está sorprendido de cómo los jóvenes son más compasivos que sus padres cuando se trata de la comunidad LGBT. “Hay una percepción de que la vieja idea de “amar al pecador pero odiar el pecado”, es algo muy frío”, dice.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de Yahoo News y Góspel Prime

Foto: Pastor Louie Giglio