Papa Francisco: “La Iglesia no puede interferir en la vida de los homosexuales”

“Una vez una persona, para provocarme preguntó si yo apruebo la homosexualidad. Le respondí con otra pregunta: “Dígame, cuando Dios mira a una persona homosexual ¿aprueba su existencia con afecto, la rechaza o la condena?”, Papa Francisco.

  • Iglesia    
  • 20 sep 2013   

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El Papa Francisco, dijo ayer durante una entrevista que la iglesia no puede “interferir espiritualmente” en la vida de los homosexuales.

La entrevista, fue publicada por la revista “La Civiltà Cattolica”, que profundiza la visión de Francisco respecto a la Iglesia Católica Romana. Eric Marrapodi y Daniel Burke, comentaristas en religión de la TV estadounidense, creen que la política de los comentarios del Papa, no hacen daño a la doctrina católica, pero muestran un movimiento que va de la censura a la participación.

“La Iglesia a veces se cierra en las mismas cosas pequeñas, en reglas pequeñas”, dijo el jefe de la Iglesia de Roma. “El pueblo de Dios necesita pastores y no clérigos que actúen como burócratas o funcionarios del gobierno”, agregó. Según Francisco, la Iglesia no puede encontrar el equilibrio entre las misiones espirituales y política, “se derrumbará como un castillo de naipes”, dice el Papa indicando que la Iglesia Católica necesita con urgencia equilibrarse.

Acerca de los divorciados y los homosexuales, Francisco dijo que “siempre hay que tener en cuenta a la persona”, y añade: “Dios acompañó a las personas y es nuestro deber acompañarlos a partir de su condición”, pero se debe hacer “con misericordia”.

“Una vez una persona, para provocarme preguntó si yo apruebo la homosexualidad. Le respondí con otra pregunta: “Dígame, cuando Dios mira a una persona homosexual ¿aprueba su existencia con afecto, la rechaza o la condena?”, recordó.

A finales de julio, cuando regresó a Roma después de la Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en Río de Janeiro, Francisco ya había hecho declaraciones similares, afirmando que “si una persona homosexual tiene buena voluntad y busca a Dios, yo no soy quién para juzgarla”, dijo el Papa en ese momento.