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Jueves 01 de Diciembre de 2016

Crece cristianismo en Arabia Saudita a pesar de restricción a religión

El gobierno persigue, encarcela y azota a los individuos por la discordia, la apostasía, blasfemia y la hechicería, e impone “violaciones sistemáticas, continuas y flagrantes de la libertad religiosa”.

  • Crecimiento    
  • 1 jun 2016   

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ARABIA SAUDITA. – El Islam es la religión oficial de Arabia Saudita, donde el sistema legal se basa en la sharia. Los tribunales imponen regularmente castigos físicos severos, incluyendo la pena de muerte, por apostasía, y la prohibición de los centros de culto no musulmanes.

De acuerdo con la Comisión de Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional (USCIRF), Arabia Saudita “sigue siendo únicamente represiva en la medida en que restringe la expresión pública de cualquier religión que no sea el islam”.

El gobierno persigue, encarcela y azota a los individuos por la discordia, la apostasía, blasfemia y la hechicería, e impone “violaciones sistemáticas, continuas y flagrantes de la libertad religiosa”.

Y es no sólo contra las personas religiosas. Una ley promulgada en 2014, iguala el ateísmo con el terrorismo. La legislación establece prohibiciones porque “el pensamiento ateo en cualquier forma, pone en duda los fundamentos de la religión islámica”.

Hay, sin embargo, alrededor de 1,4 millones de cristianos que viven en el país. Según un estudio realizado a principios de este año, un 4,4 por ciento de la población de Arabia Saudita, se identifica como cristiano – frente a menos de 0,1.

por ciento (50 personas) hace un poco más de 100 años en 1910.

La mayoría de estos cristianos son extranjeros o trabajadores migrantes, pero de acuerdo a Open Doors, los nativos de Arabia Saudita también se están convirtiendo al cristianismo.

Open Doors está apoyando Mohammed (nombre cambiado), un creyente en secreto que se convirtió después de aprender sobre el cristianismo a través de un curso de discipulado en línea. Entró en contacto con los cristianos en otro país de Oriente Medio, y después de pasar una semana allí, fue a la iglesia por primera vez y asistió a los estudios bíblicos.

Al cabo de unos días se le preguntó quién era Jesús. “Él es mi Salvador, mi Dios”, fue la respuesta de Mohammed, y fue bautizado, volviendo a Arabia Saudita con una Biblia.

Él sabe que no hay otros cristianos en su país de origen, pero recibe el apoyo continuo en línea.

Arabia Saudita ocupa la posición número 14 en la lista de países donde los cristianos son más perseguidos, según Open Doors. De acuerdo con la USCIRF, el gobierno ha hecho “mejoras en las políticas y prácticas relacionadas con la libertad de religión o de creencias”, pero “persiste la restricción de la mayoría de las formas de expresiones religiosas públicas inconsistentes con su particular interpretación del islam sunita”.

Grupos de derechos humanos han criticado fuertemente la relación de los EE.UU. y el Reino Unido por cada asimiento con Arabia Saudita. Amnistía Internacional pidió la semana pasada una investigación surgida por pruebas que demostraron bombas ilegales de fabricación británica que se habían utilizado en Yemen por una coalición liderada por Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.