nav
Viernes 22 de Septiembre de 2017

Baja el protestantismo en Estados Unidos

La secularización avanza y las iglesias, sobre todo protestantes, tienen menos fieles que hace 20 años | La inmigración ayuda a los católicos, y aumentan los cristianos que van por libre, sin filiación.

  • Escatología    
  • 11 mar 2009   

¿Qué sientes con esta noticia?

Barack Obama y su familia abandonaron su iglesia de Chicago, en junio pasado, tras las provocaciones del reverendo Jeremiah Wright, quien estuvo en un tris de arruinar la candidatura del hoy presidente. Nada indica que Obama haya perdido por eso la fe, pero su experiencia no es anecdótica. Por otros motivos, cada vez más norteamericanos desertan de las confesiones cristianas tradicionales o se vuelven simplemente agnósticos o ateos.

Estados Unidos continúa siendo, pese a todo, un país muy religioso en comparación con Europa.

Se mantiene mucho más viva la tradición de orar o de acudir a los templos. Pero esta realidad está cambiando. La minoría que se declara no cristiana y no religiosa ha aumentado con respecto a la generación anterior. Así lo refleja uno de los estudios más serios sobre la materia, el American Religious Identification Survey (ARIS), realizado por el Trinity College de Hartford (Connecticut). Su encuesta del 2008, en la que entrevistaron a más de 54.000 personas, constata la evolución respecto a 1990 y el 2001.

Un aspecto que llama la atención es el incremento de quienes no declaran religión alguna (si bien no todos se consideran ateos).

Ha pasado del 8,2 por ciento en 1990 al 15 por ciento en el 2008. Los que dicen ser cristianos son ahora el 76 por ciento de la población, frente al 86,2 por ciento de hace 19 años.

Quienes más erosión están sufriendo son las denominaciones tradicionales protestantes, como los metodistas, luteranos, presbiterianos o episcopalianos. En 1990, suponían el 18,7 de la población norteamericana. Ahora suman sólo el 12,9 por ciento. Los baptistas, mayoritarios entre los protestantes, han bajado del 19,3 al 15,8 por ciento. Por el contrario, suben quienes se consideran a sí mismos simplemente cristianos, pero van por libre, sin afiliación particular, y también los llamados cristianos renacidos.El auge de una versión genérica del evangelismo es uno de los fenómenos más interesantes del estudio y está vinculado al éxito de las megaiglesias dirigidas por pastores carismáticos.

Los católicos se mantienen estables, gracias al flujo de inmigración hispana. Eran el 26,2 por ciento en 1990 y el 25,1 por ciento en el 2008. Los mormones y los judíos conservan su cuota. Y los musulmanes crecen.

Los autores del trabajo detectan un paulatino abandono de los principales rituales religiosos, que tan vitales son para que las confesiones retengan a sus fieles. Según la demógrafa Ariela Keysar, una de las responsables de la investigación, la secularización puede explicarse por la “creciente diversidad y pluralidad de la sociedad, así como el individualismo, que se traduce en un cambio de valores”. “La gente quiere ser ella misma, no se siente obligada a continuar en la confesión en la que se crió”, declaró Keysar a La Vanguardia.

El 26 por ciento de los encuestados afirma no estar bautizado ni haber pasado por ningún rito equivalente, como la circuncisión. El 30 por ciento de los matrimonios no se casó por un rito religioso. Y el 27 por ciento no tiene interés en una ceremonia religiosa en su funeral. Tal vez esa muestra última de desapego sea el indicio más claro de la erosión de la fe en Estados Unidos.