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Jueves 17 de Agosto de 2017

Si Verdaderamente Jesucristo Fue Efecto de Clonación: ¿Descartaremos el Milagro?

Pruebas reales y científicas actuales nos demuestran que enfrentando los temas referentes a clonación, inseminación artificial o asistida, con la teoría del nacimiento virginal de Jesús y la creencia religiosa que Dios es el único que da la vida, nos hacen poner en tela de juicio nuestra fe cristiana.

  • Escatología    
  • 31 jul 2009   

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Pruebas reales y científicas actuales nos demuestran que enfrentando los temas referentes a clonación, inseminación artificial o asistida, con la teoría del nacimiento virginal de Jesús y la creencia religiosa que Dios es el único que da la vida, nos hacen poner en tela de juicio nuestra fe cristiana. Es la razón principal por la cual he elaborado este artículo, en el cual dilucidaré el punto como teólogo e investigador en los renglones siguientes.

Es verdad que una gran tensión se eleva sobre el ambiente creando una confrontación entre lo místico y religioso con lo técnico y científico, cada vez que se descubren o alcanzan mayores niveles de conocimiento en cuanto a la biotecnología y mas específicamente en el caso de la Inseminación Artificial, Clonación, o Estudios Científicos Avanzados en Células Madres.

Es por ello que debemos preguntarnos:

¿Fue Jesús el primer humano que nace efecto de una clonación?

¿Es un milagro divino su nacimiento?

¿Aún hoy podemos seguir creyendo en un evangelio que expone un hecho tan misterioso?

O simplemente, ¿La ciencia avanza hacia los brazos de la inmensa profundidad de la sabiduría eterna de Dios?

Lo que tengamos que responder al respecto, no puede ser el efecto emotivo y parcial de emociones propias, o particularidades de fe personal, sean estas inclinadas a la creencia o increencia, se necesita de un exámen sólido que evidencie una respuesta efectiva a tales interrogantes.

– En el dogma cristiano se considera que Jesús nace por un fenómeno llamado Partenogénesis, es el momento en el cual el enviado de Dios (un ángel) se le aparece a Maria y confiesa “el benedictus” o la bendición de ser la elegida para que el depósito eterno de Dios este en ella (el Verbo de Dios la segunda persona de la Deidad) y además para que el mismo Espíritu de Dios la cubra con su presencia en todo este proceso; esto es básicamente lo que enseña la doctrina cristiana en el nuevo testamento y que fielmente lo muestra el evangelio según Sn. Lucas en el capítulo 1, versículo 35.

(“Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado hijo de Dios”) Ver. Reina Valera 1960

Es así como el Hijo de Dios, Jesús, se hace humano, de allí parte toda una construcción teológica y dogmática acerca del Misterio de la Encarnación, La Unión Hipostática, Kenosis de Cristo, y la misma historia y pedagogía de la salvación las cuales no trataremos ahora en detalle, por su basta extensión y complejidad, para quedarnos simplemente en el punto de la forma del nacimiento, que es el modo en cuestión.

-Por otro lado, la ciencia dedicada a la biotecnología alcanza cada día descubrimientos mas fuertes y sólidos en su intento por crear un ser humano, ya sea por inseminación o clonación, algunos de estos alcances se han llevado a la luz pública en la última década; nuestra pregunta sería: ¿Si la ciencia puede crear un ser humano perfecto, cuál sería el papel de Dios? O ¿es el avance de la ciencia la explicación al nacimiento virginal de Jesús?

En las semanas anteriores se hizo pública la siguiente declaración:

“El instituto de Células Madres del noreste de Inglaterra, anunció que podían crear espermatozoides o semen humano a partir de células madres, aunque se supone que su movimiento y estructura no era 100% perfecto o de idénticas cualidades al natural”. (Informe publicado por CNN)

Tengamos en cuenta que las células madres son las encargadas o responsables de dar origen a todo tipo de células en el cuerpo humano. Y si dado el caso a partir de ellas se lograra crear el tipo de célula específica que se necesita para fecundar un óvulo, no sería necesaria la presencia de una pareja humana para procrear, y al final de los casos, ni siquiera al mismo ser humano.

Por otro lado y fuera de temores religiosos es evidente que la ciencia se acerca a la explicación de los sucesos bíblicos, pues, el cuestionado nacimiento partenogenético de Jesús cobra fundamento al hacerse evidente la posibilidad de que un ovario pueda ser fecundado por otra célula contenida dentro de un mismo organismo.

La problemática es que, quienes son seguidores del evangelio saben que el Cristianismo como forma de vida, mas que como doctrina, esta basado en una persona real, dicho de tal manera, si se comprobara que Jesús no es real, o no existió físicamente sobre aquellas tierras hebreas del tiempo de Herodes el grande, entonces el cristianismo como tal desaparecería, porque no esta basado en una filosofía, mas si en una persona, de allí que el Cristianismo es en realidad un Jesúscristianismo, no siendo este el caso de otras doctrinas y religiones mundiales, ya que con o sin sus líderes ellas seguirían siendo excelentes filosofías.

Mas este es el punto controversial, porque lo mas difícil de entender acerca de Jesús es su nacimiento, el cual es virginal, algo así como una clonación o inseminación operada por un milagro del Espíritu Santo, (término que uso con el fin de ayudarnos a entender lo que ocurre científicamente en el proceso que actualmente conocemos, y sin el ánimo de despertar una doctrina mas, o irreverenciar el misterioso milagro de Dios por medio del Espíritu Santo).

-Respecto a los estudios con células madres:

Elmer Huertas, especialista en salud pública, dijo a CNN que “los científicos del Instituto de Células Madres del norte de Inglaterra después de haber incubado las células madres, notaron que el 3% habían conservado la mitad de sus cromosomas (que es la característica principal de los óvulos y espermas) al hacerles un seguimiento notaron que tomaban características como para ser consideradas espermatozoides, sin embargo la investigación sigue en progreso hasta perfeccionar dicha producción. El uso idealmente ayudaría a hombres con problemas de infertilidad, a quienes se les tomarían células madres y a partir de sus propias células podría tener sus propios hijos”

Otro caso al que quiero hace alusión interesante al respecto, lo cita el Dr. Antonio Cruz Suárez (Doctor en Ciencias Biológicas – Univ. Barcelona) en su libro: Bioética Cristiana, Publicado por editorial Clie; El Dice: “en 1944 en el Hannover destrozado por la guerra. Durante el bombardeo aliado en la ciudad, una joven alemana se desplomó en la calle. Nueve meses más tarde dio a luz una niña, que parecía – a través de análisis de sangre, huellas dactilares y otros indicadores, ser la exacta gemela de su madre. La mujer juró que no había mantenido con nadie relación sexual alguna, y exhaustivos test médicos apoyaban su demanda. Los médicos que la examinaron creen que el susto del bombardeo pudo haber agitado una célula dormida en el cuerpo dentro del útero, comenzando así la reproducción”, sin embargo la genetista Dra. Helen Spurway (genetista del London University College) sugiere que la partenogénesis humana puede ocurrir en uno de cada 1,6 millones de embarazos aunque muy pocas muestras han sido documentadas con fiabilidad.

La ciencia demuestra entonces que algunos accidentes biológicos, impulsos químicos y físicos pueden producir reacciones cromosómicas capaces de impulsar una partenogénesis humana.

Mas el caso anteriormente mencionado aún nos muestra la imposibilidad de que el impacto que pueda causar el tipo de reacción cromosómica para producir un nacimiento partenogenético, no produciría un ser humano de naturaleza masculina (ya que la identidad cromosómica contenida en las células de una mujer no pueden determinar el sexo del embrión), que fue lo acontecido con el nacimiento de Jesús; y si aún mañana se determinará que fuese posible tal efecto, sabríamos que el impacto causado por la presencia del Espíritu Santo, y la majestuosa sombra del Omnipotente al cubrir a Maria fue suficientemente fuerte para activar en ella por su poder tal impulso físico-químico generando las específicas reacciones cromosómicas.

Aún el milagro sigue siendo milagro, y todas las direcciones científicas se acercan a demostrarnos que no fue una violación divina al orden de la naturaleza humana, sino que su milagro de nacimiento virginal y partenogenético es tan natural y real como la ciencia lo ha podido definir hoy.

La declaración sigue en pie: “Dios esta parado detrás de cada puerta que la ciencia abre hoy”.