Israel reconoce autenticidad de reliquias bíblicas después de diez años

La Autoridad de Antigüedades de Israel, no pudo probar ante el tribunal que los artículos fueron forjados por Oded Golan, quien reveló al mundo las antigüedades. Este mes, el gobierno israelí pidió la posesión de los objetos a los cuales llamó durante una década “falsos”.

  • Israel    
  • 2 sep 2013   

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Una batalla legal de 10 años está llegando a su fin en la Tierra Santa por varias reliquias bíblicas increíbles, incluyendo una caja de piedra caliza donde se encontraban los huesos del hermano de Jesús y la primera “prueba” del Templo construido por el rey Salomón.

La Autoridad de Antigüedades de Israel, no pudo probar ante el tribunal que los artículos fueron forjados por Oded Golan, quien reveló al mundo las antigüedades.

Este mes, el gobierno israelí pidió la posesión de los objetos a los cuales llamó durante una década “falsos”.

El periódico israelí Haaretz, informó que la declaración formulada por el representante de la Autoridad de Antigüedades: “Nosotros entendemos la situación de forma diferente ahora. Esto nos pertenece a nosotros… y nosotros tenemos el derecho de hacer lo que queramos con nuestra propiedad”.

El Supremo Tribunal de Israel, aún no ha dado el veredicto final sobre quién tendrá la última posesión, si Golán o el Estado. Pero esto puede cambiar mucho, dice Hershel Shanks, editor y jefe de la revista Biblical Archaeology Review.

“Ellos lo acusaron de falsificador por más de diez años, le hicieron su vida un infierno, y lo enviaron a la cárcel, y luego a arresto domiciliario y generaron un enorme gasto legal … ¿y ahora se están reconociendo que son auténticos? Es difícil de entender “, dijo en una entrevista con Fox News.

El litigio principal es por la tableta Yoash, o “estela de Joás”, una piedra del tamaño de un cuaderno escolar. Sus quince líneas describen los planes del rey Joás sobre la reforma del templo de Salomón. El relato confirma lo que está en el capítulo 12 del Segundo Libro de los Reyes del Antiguo Testamento.

Las inscripciones fenicias relatan cómo el rey Joás, ordenó a los sacerdotes recoger dinero para pagar las pensiones del Primer Templo de Jerusalén. El pequeño artefacto puede ser considerado la evidencia más antigua de un relato bíblico encontrado. “Si la inscripción pasa todas las pruebas de autenticidad, será el objeto más importante de la arqueología israelí”, dijo en ese momento el arqueólogo Gabriel Barkai, de la Universidad Bar-Ilan.

La disputa sobre la existencia del Primer Templo de Salomón en el Monte Sion, implica un conflicto con los musulmanes, porque el sitio es actualmente el Domo de la Roca, venerado por el Islam. El Muro de los Lamentos, al lado es todo lo que queda del Segundo Templo, construido por Herodes durante la ocupación romana de la región.

El otro elemento involucrado en el proceso es un osario, una caja de piedra caliza que guardan los restos de un hombre judío llamado Tiago. La gran diferencia es la siguiente inscripción: “Santiago, hijo de José, hermano de Jesús”. El uso de nombres coincide con el relato del Nuevo Testamento, lo que sería considerado el primer “contacto físico”, un relato sobre Jesús fuera de la Biblia.

Golán, ha puesto el osario en exhibición en museos. Sin embargo, la Autoridad de Antigüedades de Israel siempre ha puesto en duda su autenticidad. Son 10 años de litigio en los tribunales, un proceso que incluye 12.000 páginas de documentos y más de 100 audiencias. El veredicto final puede tener un gran impacto en la comunidad arqueológica mundial.

David Barhum, el abogado defensor Golán, cree que el cambio de actitud del gobierno israelí sería la confirmación definitiva de que las piezas presentadas por su cliente son verdaderas.

Por su parte, representantes de la Autoridad de Antigüedades de Israel, no quiere hablar antes de la publicación de la sentencia. Ellos siguen diciendo que las piezas son forjadas, pero a medida que se encuentran en el territorio de Israel le pertenecen al Estado.

Los expertos en arqueología miran tres aspectos antes de determinar la autenticidad de un descubrimiento: el estilo de escritura, el lenguaje de la inscripción y la composición geológica del material. Hasta el momento no existe un consenso en el análisis hecho entre las partes.

Si los tribunales en el proceso se cierran ante la comunidad científica, la controversia está lejos de una solución final. Las primeras pruebas mostraron que la inscripción data del siglo IX a.C., coincidiendo con el reinado de Joás. También se indica la presencia de manchas de oro fundido en la superficie de la piedra, lo que podría haber sido causado por un incendio, ya que destruyeron el Templo de Salomón en el 586 a.C.

La evidencia histórica de la existencia de Salomón son escasas y las evidencias concretas del templo construido por él nunca se encontraron.

El principal problema del osario en cuestión, que es de 50 pulgadas de largo, 25 pulgadas de alto y pesa 25 libras, es la implicación religiosa. Para los judíos sería embarazoso admitir que Jesús realmente existió en la Biblia.

Las discusiones para el reconocimiento público ha contado con la participación de unos 200 expertos en el juicio que inició desde el año 2005. En esta larga batalla legal y científica, han colaborado expertos en el carbono-14, arqueólogos, historia bíblica, paleografía (análisis del estilo de escritura de la época), la geología, la biología y la microscopía, que transformó el tribunal israelí en un escenario de un seminario doctoral.

Traducido y adaptado por NoticiaCristin.com de Fox News y Discovery