Human Rights Watch denuncia que ¿Israel les hace “la vida miserable” a inmigrantes?

Según el documento, Israel considera a los inmigrantes como “infiltrados” y los ve como una “amenaza” para el país.

  • Israel    
  • 9 sep 2014   

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EUROPA PRESS.- Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este martes las “medidas coercitivas” que Israel ha aplicado a cerca de 7.000 eritreos y sudaneses a los que hacen “la vida miserable” para obligarles a regresar a sus respectivos países.

‘Hacerles la vida miserable: Israel coacciona a solicitantes de asilo de Eritrea y Sudán para que abandonen el país’ es el título del informe que HRW ha publicado este martes y que recoge los testimonios de ciudadanos de estos dos países que han vivido la “engorrosa normativa israelí”.

Según el documento, Israel considera a los inmigrantes como “infiltrados” y los ve como una “amenaza” para el país.

HRW ha destacado que esta actitud obliga a los eritreos y a los sudaneses a salir de Israel por miedo a ser detenidos y confinados y tienen que volver a sus países, donde se enfrentan a torturas, detención arbitraria o a ser acusados de traición a la patria.

El autor del informe e investigador de HRW, Gerry Simpson, ha aseverado que “aniquilar la esperanza de las personas de hallar protección, acorralándolas y afirmando luego que abandonan Israel voluntariamente es una medida a todas luces abusiva”.

Israel ha negado de forma sistemática el reconocimiento como asilados y en muchos casos ni siquiera registraban las peticiones, por lo que tanto eritreos como sudaneses abandonaban el país.

“La alternativa que enfrentan los ciudadanos eritreos y sudaneses en Israel es vivir constantemente atemorizados por la posibilidad de pasar el resto de sus días en centros de detención en el desierto o exponerse a ser detenidos y sufrir abusos en su país de origen”, ha precisado Simpson.

Israel agrupa a los inmigrantes en “centros residenciales” como los de Holot o Saharonim, en zonas remotas del país y en condiciones similares a una detención. Hasta finales de agosto, 2.000 eritreos y sudaneses llegaron a Holot y alrededor de 1.000 a Saharonim, según HRW.

La ONG asegura que cerca de 41.000 viven en localidades israelíes “bajo la amenaza constante” de ser enviados a Holot. HRW condena que la existencia de estos centros transgrede el Derecho Internacional.

HRW también incide en su informe en que las autoridades de Israel detienen a los inmigrantes sin permiso de residencia que previamente se han negado a renovar. Además, Israel ha desarrollado una política “ambigua y poco clara en materia de permisos de trabajo”, un obstáculo más para establecerse en el país. Simpson ha recordado a Israel que debe “cumplir sus obligaciones y proteger a estas personas, y al mismo tiempo permitirles que trabajen y vivan temporalmente en Israel”.