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Jueves 01 de Diciembre de 2016

Israel podría irse a la guerra con Hizbulá donde no sería capaz de protegerse de misiles

Estos misiles guiados por GPS pueden alcanzar todo el territorio de Israel, lo que hace que el sistema de baterías antiaéreas móviles ‘Cúpula de Hierro’ no tenga capacidad para interceptarlos con éxito como sí que hizo con los menos sofisticados cohetes usados por el grupo islamista palestino Hamas.

  • Israel    
  • 8 sep 2014   

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AFP.- El sistema antimisiles israelí ‘Cúpula de Hierro’ no sería capaz de interceptar los cohetes de precisión de Hizbulá si se desatara una eventual guerra con la milicia chií libanesa.

Según el coronel israelí Dan Goldfus, el escudo defensivo israelí, que sí logró desviar los cohetes de fabricación casera lanzados por Hamas durante el reciente conflicto en Gaza, vería su capacidad comprometida ante el arsenal del grupo libanés, que posee misiles equipados con sistemas guiados que los hacen más precisos que los cohetes empleados por Hamas.

El oficial israelí, cuyo informe a la televisión local Channel 2 y fue recogido por el diario libanés ‘The Daily Star’, señaló que Israel se prepara ya para la posibilidad de un eventual conflicto “muy violento” con Hizbulá. Comparándolo con la reciente operación militar israelí en Gaza, Goldfus señaló que un enfrentamiento con el Partido de Dios sería “otra historia muy diferente”.

En su informe, este militar reveló que Israel estima que Hizbulá posee un arsenal de unos 100.000 cohetes, la mayoría de ellos escondidos en el sur del Líbano.

La cifra es 10 veces mayor que el arsenal del que dispone Hamas.

Eso incluiría -según esta fuente israelí- 5.000 misiles de largo alcance (hasta 240 kilómetros) posicionados en Beirut, capaces de cargar con cabezas de hasta una tonelada.

Estos misiles guiados por GPS pueden alcanzar todo el territorio de Israel, lo que hace que el sistema de baterías antiaéreas móviles ‘Cúpula de Hierro’ no tenga capacidad para interceptarlos con éxito como sí que hizo con los menos sofisticados cohetes usados por el grupo islamista palestino Hamas.

Goldfus parece preparar a la opinión pública israelí para la erupción de una nueva guerra con Hizbulá, con quien ya se enfrentó en 2006 en un conflicto que duró 33 días y acabó con la derrota de Israel. Aquel verano, más de 1.100 civiles libaneses murieron durante los bombardeos israelíes en el sur del Líbano y el sur de Beirut, bastiones del Partido de Dios.

Hizbulá reconoció la muerte de 70 de sus combatientes, aunque otras estimaciones más realistas hablan de la muerte de 187 milicianos. Por su parte, Israel perdió 121 soldados en este conflicto, su cifra más alta. Cuarenta y cuatro civiles israelíes murieron bajo los morteros de Hizbulá que impactaron contra territorio israelí.

Hoy, Hizbulá está mejor armado que entonces -posee también una flota de drones que pueden ser equipados con explosivos- y tiene mayor experiencia en combate. Sus fuerzas especiales luchan actualmente en Siria del lado de las huestes de Bashar Asad.
Ya un informe interno de Hizbulá publicado en 2012 por ‘Al Monitor’ concluía que ‘Cúpula de Hierro’ “no puede ofrecer protección real” a los israelíes y lo equiparaba con una “pantalla perforada que no puede interceptar decenas o cientos de misiles” a la vez.

El informe publicado vuelve a sacar a la luz el temor de que Hizbulá haya construido túneles a lo largo de la frontera con Israel, citando testimonios de residentes que han escuchado actividad extraña bajo los cimientos de sus casas.

Goldfus no descartó esa posibilidad y señaló que en una futura guerra contra la milicia chií libanesa Israel “tendrá que utilizar una fuerza considerable, actuar de forma más decisiva y más drástica”.

Foto: Un soldado vigila una batería antiaérea del sistema ‘Cúpula de Hierro’, en Beersheva. MENAHEM KAHANA AFP