Cristianos se reúnen para orar por la paz de Jerusalén

Cientos de cristianos de todo el mundo se reunieron en Israel para orar por la paz de Jerusalén, según lo ordenado por Dios en el libro de los Salmos.

  • Israel    
  • 6 oct 2016   

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Nínro Ruíz Peña

ISRAEL. – Cientos de cristianos de todo el mundo se reunieron en Israel el domingo (2) para orar por la paz de Jerusalén, según lo ordenado por Dios en el libro de los Salmos. La reunión fue parte del evento “Día de Oración por la paz de Jerusalén”, en el Tayelet Haas Promenade, sitio con vistas a la capital de Israel.

El evento se inició en 2002 por los líderes evangélicos Rev.

Robert Stearns, el Dr. Jack W. Hayford y el Dr. Paul Cedar. Su objetivo era unir a los fieles de todo el mundo para orar por la bendición, propósito y provisión de Dios para el pueblo de Israel.

Además de los cristianos presentes, más de 300 millones de espectadores de 192 países asistieron a la reunión de oración a través de una transmisión realizada por la cadena de televisión God TV.

“Año tras año, seguimos viendo a los cristianos comprometiéndose con el pacto que Dios hizo con Israel y de acuerdo con las promesas de Dios a la descendencia de Abraham, Isaac e Ismael. Pastores de todas las naciones están animando a sus iglesias para apoyar y orar por la paz de Jerusalén y todos sus habitantes”, dijo Stears al sitio Charisma News.

De acuerdo con el vicepresidente de la Fundación Aliados de Israel, Joshua Reinstein, el evento de oración es una manera de cumplir la voluntad de Dios, es muy claro en la Biblia. dijo

“Cuando oramos por Jerusalén, estamos orando por lo que Dios quiere. Quiere mantener a Jerusalén cerca de nuestros corazones”, dijo Reinstein. Incluso los miembros de la comunidad judía participaron en la reunión de oración.

El rabino Yehuda Glick, Ministro de la Knesset (parlamento israelí), desafió a los participantes: “Estamos viendo la palabra saliendo del libro mientras estamos sentados aquí. Lo que era, ahora está aconteciendo. Cada uno de nosotros tiene que ser una llama en la Menorá (candelabro) y brillar para alumbrar a Jerusalén”.