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Viernes 28 de Abril de 2017

Palestina pide a Rusia impedir traslado de embajada de EEUU a Jerusalén

Autoridad palestina amenaza: “se abrirán las puertas del infierno”

  • Israel    
  • 17 ene 2017   

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El líder palestino Mahmoud Abbas pidió al presidente ruso, Vladimir Putin, que él convenza a los EE.UU. de abandonar la idea de trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén.

El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, estuvo en Rusia entre el 12 y el 14 de enero y entregó una carta al ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov.

“Tengo un mensaje escrito del presidente Mahmoud Abbas para el presidente Vladimir Putin”, dijo.

“Se pide la intervención del presidente Putin con el gobierno de Estados Unidos con el fin de evitar que la embajada de Estados Unidos se traslade a Jerusalén, ya que hay consecuencias para este paso”, dijo Erekat.

Aunque el gobierno ruso no se ha posicionado oficialmente, los palestinos continúan haciendo campaña con diversas autoridades internacionales para tratar de evitar que Trump cumpla con su promesa de campaña.

Osama Qawasmeh, portavoz de Fatah, partido del presidente Abbas, dijo el sábado (14), que si cambian la embajada “esto abrirá las puertas del infierno” en la región y en todo el mundo. Él insiste en que los palestinos “no van a permitir que eso suceda”.

Para Abbas, el reconocimiento por parte de los EE.UU., impediría que la paz y la estabilidad volviese a la región. Aún en tono de amenaza dijo que la Autoridad Palestina podría dejar de reconocer a Israel como nación y llevar el asunto “a los países árabes”, lo que sugiere una declaración de guerra.

Los gobiernos anteriores de la Casa Blanca no reconocieron a Jerusalén como capital de Israel, pero Donald Trump ya avisó que las relaciones con Israel cambiarían drásticamente el 20 de enero.

En medio de su campaña electoral, el nuevo presidente de Estados Unidos dijo que Jerusalén ha sido “la capital eterna del pueblo judío durante más de 3.000 años”, prometiendo aceptarla “como la capital indivisible de Israel”.