Turquía no volverá prueba de conexiones judías con Jerusalén

La “inscripción de Siloé” es mención extra bíblica de la ciudad, la cual fue grabada en piedra.

  • Israel    
  • 24 ene 2017   

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TURQUÍA. – A pesar de la reanudación de las relaciones diplomáticas a finales del año pasado, Turquía no volverá a Israel una tableta conocido como “Las Inscripciones de Siloé”. El registro, de 2.700 años de edad, hecho en piedra, trae escritos realizados en el túnel de del rey Ezequías que suministra agua de la fuente de Gion, al estanque de Siloé, en el este de Jerusalén.

El texto es considerado uno de los escritos más antiguos de Jerusalén fuera de la Biblia.

El mensaje, escrito en un alfabeto paleo-hebraico, tiene una gran importancia arqueológica, ya que confirma la conexión clara de los judíos con su capital.

En él se describe la construcción mencionada en el Antiguo Testamento (2 Reyes 20 y 2 Crónicas 30). La traducción de los mensajes sería: “Y esta era la forma en que fue perforado: Mientras [. . .] Hubo [. . .] Ejes, cada hombre en dirección a su compañero, y cuando todavía faltaban tres codos a ser perforados, [había] la voz de un hombre llamando a su compañero, porque no había una superposición en la roca a la derecha [e izquierda]. Cuando se abrió el túnel, los cavadores cortaron (la roca), cada hombre en dirección a su compañero, el hacha contra el hacha; y el agua fluyó de la fuente hacia el depósito de 1.

200 codos, y la altura de la roca por encima de cabeza de cavadores era de 100 codos”.

Encontrada en 1880 por arqueólogos británicos, fue cortada de la pared del túnel una década más tarde. Fue entregada al Imperio Otomano, que controlaba Jerusalén en la época, terminó yendo al Museo Arqueológico de Estambul, donde está hoy. El sitio tiene en su colección otras dos reliquias judías descubiertos en la Tierra Santa.

Desde octubre de 2016, cuando las Naciones Unidas y la UNESCO pasaron a negar los lazos de judíos con el Monte del Templo y Jerusalén, trataron de forzar su entrega a los palestinos, el gobierno israelí ha estado utilizando como argumento la existencia de varios registros adicionales bíblicos que demuestran lo contrario.

El primer ministro Benjamin Netanyahu ha dicho públicamente que iba a tratar de recuperar algunas de estas piezas, incluyendo “inscripción de Siloé”, que él trató de repatriar por primera vez en 1998.

A cambio, ofreció “cualquier cosa” que estuviese en los museos de Israel que perteneciese al antiguo Imperio Otomano. Turquía no ha dado una respuesta pública y ha adoptado la misma estrategia ahora.