Nuevo Secretario General de ONU reconoce conexión de judíos y Jerusalén

Unos días más tarde, reconoció en una entrevista con una radio israelí, donde dijo: “Por supuesto, el templo, que fue destruido por los romanos, era un templo judío”.

  • Israel    
  • 1 feb 2017   

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ISRAEL. – El nuevo secretario general de la ONU, Antonio Guterres, declaró el día 27 durante una ceremonia en memoria de las víctimas del Holocausto en la sede de las Naciones Unidas que “el Imperio Romano no sólo destruyó el templo en Jerusalén, sino que hizo daño a judíos de muchas maneras”.

Unos días más tarde, reconoció en una entrevista con una radio israelí, donde dijo: “Por supuesto, el templo, que fue destruido por los romanos, era un templo judío”.

Añadió que “nadie puede negar el hecho de que Jerusalén es hoy, una ciudad santa para tres religiones [judaísmo, el cristianismo y el islam]”.

Reconociendo que el relato bíblico se superpone con las resoluciones de la ONU, sus palabras generaron protestas por parte de líderes palestinos. Adnan al-Husseini, el ministro de Asuntos de Jerusalén, de la Autoridad Palestina se quejó de que Guterres “descuidó las resoluciones de la UNESCO, que dicen claramente que la mezquita de Al-Aqsa es una herencia islámica”.

Él llamó a las declaraciones de Guterres como “una violación para todas las reglas humanas, diplomáticas y legales y una violación de su posición como secretario general” de la ONU.

En un comunicado, la Autoridad Palestina exigió que Guterres pidiese disculpas por lo que dijo.

Insiste en que las declaraciones Guterres son un “golpe a la credibilidad de la ONU como una organización global que debe permanecer al lado de los pueblos ocupados y en contra de la fuerza de ocupación”.

Según el Times de Israel, el vice canciller de Asuntos Exteriores de Israel, Tzipi Hotovely Adjunto elogió a Guterres por su actitud: “Felicito al Secretario General de las Naciones Unidas por levantarse por la verdad histórica sobre el Monte del Templo y la conexión histórica del pueblo judío y Jerusalén. No se puede cortar una conexión profunda de 3000 años entre el pueblo de Israel y Jerusalén”.

El nuevo secretario general tomó una postura pública que va en contra de las recientes resoluciones de la UNESCO, que hace referencia al sitio por la terminología en árabe (la mezquita de Al-Aqsa y Al-Haram Al-Sharif).

El texto habla de una “Palestina ocupada” y defiende la protección del “patrimonio cultural de palestina y el carácter distintivo de Jerusalén Este”. Al hacerlo, las Naciones Unidas ponen el Muro de Lamentaciones en el nivel “territorio ocupado”.

Con todo el espacio que Israel ganó en el mundo diplomático tras la elección de Trump, llama la atención sobre algún efecto que se puede sentir en las Naciones Unidas, que continuamente está tomando decisiones en contra de Israel.