Pastor defiende las armas de fuego y enseña a disparar con lecciones bíblicas

“La gente piensa que soy más que otro loco que lleva un arma, pero no es así. No quiero hacer daño a nadie. Yo creo que la Biblia enseña la paz. Pero eso no significa que voy a dejar que otras personas me hagan daño”, pastor James McAbee.

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  • 26 abr 2013   

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Hace dos años, en una pequeña ciudad de Beuamont, Texas, fue sorprendida por la noticia de que James McAbee, pastor de una iglesia pentecostal, le estaba enseñando a dos adolescentes que robaron una construcción, cómo disparara con una pistola.

Portando su arma McAbee, le ofreció ayuda ofrecida a los ladrones y drogadictos, para que cambiaran sus vidas. McAbee, había sido un joven con problemas, así que habló con los adolescentes antes de llegar a la policía.

Cuando estos llegaron se pusieron de acuerdo para unirse a un programa de recuperación, ordenada por el juez, el célebre pastor dijo que no tenían que disparar a nadie, pero le daría lecciones de disparo y también le enseñaría sobre la Biblia.

Después de este episodio, McAbee, de 36 años, llegó a ser conocido localmente como con el apodo: “el pastor pistolero”. Algún tiempo después, McAbee, decidió aprovechar la nueva fama y a los interesados comenzó a enséñales cómo disparar, junto con lecciones bíblicas.

Con su Glock .40 en una mano y la Biblia en la otra, el pastor citó las Escrituras para justificar su decisión de enseñar a la gente cómo utilizar las armas.

“Bendito sea Jehová, mi roca, quien adiestra mis manos para la batalla, y mis dedos para la guerra”, Salmo 144:1 y Lucas 22:36 “Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una”.

Actualmente, más de 100 personas asisten a las clases del pastor. Todos con armas fuego registradas, ya que la ley en el Estado de Texas lo permite. Durante las clases de tiro hacen prácticas de disparo y se enseña un poco de teoría.

Las clases cuestan 50 dólares por estudiante, pero es gratuito para los profesores. En los últimos meses, el negocio se triplicó y McAbee ha capacitado a más de 1.000 personas en lo que va del 2013. También desarrolló una aplicación para móviles y tabletas, donde le enseña a la gente cómo usar una pistola. El costo es el mismo y tiene “estudiantes virtuales” en todo el país.

El pastor dice que creció en Clover, un área rural de Carolina del Sur, donde su abuelo le enseñó a cazar antes de tiempo. Su madre era policía y siempre andaba armada, así que para él, vivir con las armas siempre ha sido una cosa normal.

Cuando su madre recibió un disparo y que quedó paralítica, McAbee, tenía sólo 9 años. Creció y pronto cayó en las drogas, cometió delitos menores, pero a los 18 años, fue condenado a dos años de cárcel por irrumpir en una casa y agredir al propietario. Sirviendo en la penitenciaría, comenzó a leer la Biblia, que su abuelo le había dado y comenzó asistir a las reuniones de estudios bíblicos.

Posteriormente, estudió teología y, al salir de la cárcel, fue ordenado pastor de las Asambleas de Dios, se casó y tuvo hijos. Él presentó dos demandas que su récord estaba limpio, y el gobierno accedió en el 2009. Desde entonces pudo registrar un arma a su nombre. Primero fue un rifle, pues le gusta cazar ciervos.

Cuando asumió el cargo en el 2010, como pastor Lighthouse Worship Center, trabajó con personas de bajos ingresos, donde los tiroteos y las armas en las manos de los adolescentes son comunes.

Además de su rifle de caza, tiene dos pistolas: la .380 y la .40, el pastor tiene un rifle de AR-15. Su esposa también va armada, así que ambos llegan armados a la iglesia siempre.

McAbee, ha sido muy criticado en las redes sociales por enseñarle a la gente a disparar un arma. Él se defiende: “La gente piensa que soy más que otro loco que lleva un arma, pero no es así. No quiero hacer daño a nadie. Yo creo que la Biblia enseña la paz. Pero eso no significa que voy a dejar que otras personas me hagan daño”.

McAbee, tiene una congregación de 30 miembros quienes conocen su testimonio y lo que hace. Actualmente, la familia está a la espera de un permiso federal para abrir una tienda de armas. Sus hijos, Jadyn, de 11 y Connor, de 6 años, aprendieron a disparar con su padre. Por lo tanto, el pastor dice que planea ofrecer clases gratuitas a los hijos de sus estudiantes a manejar un arma.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de LA Times.