Ex miembros evangélicos acusan a pastor de promover abortos y lucrarse

Ex miembros evangélicos de una iglesia, acusan al pastor Ernst Angley de cometer abusos sexuales y forzarles a someterse a abortos y vasectomías. Con ello, buscaba controlar el dinero de los miembros de la congregación.

  • Pastor    
  • 16 oct 2014   

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THE BEACON JOURNAL.- Exmiembros de una iglesia evangélica de Cuyahoga Hills, Ohio, han acusado al pastor Ernst Angley de cometer abusos sexuales y forzarles a someterse a abortos y vasectomías. Con ello, buscaba controlar el dinero de los miembros de la congregación.

Ernst Angley, de 93 años y presentador de un programa de televisión evangélico “examinaba los genitales de los hombres que eran sometidos a vasectomías antes y después de la operación”, dice uno de los exmiembros de la iglesia, según reporta The Beacon Journal.

“Esa es la razón por la cual ninguno de nosotros tiene hijos”, dijo Becky Rodamn, una de las feligresas de la iglesia de Angley.

El predicador obligaba a las mujeres de la congregación a practicar abortos, para lo cual les hacía creer que los fetos eran ‘tumores’. “Conozco a una chica que fue obligada a abortar en cuatro ocasiones”, dijo Angelia Orbone, otra antigua parroquiana de la iglesia.

Para Greg Mulkey, un integrante del coro que participaba en los programas televisivos de Angley, el predicador obligaba a los miembros de su iglesia a realizar estas prácticas porque le permitían controlar cómo gastaban su dinero y a qué destinaban el tiempo.

“No quería que la gente tuviera niños porque eso hacía que desviaran su dinero y tiempo de la iglesia. Utilizaba tácticas de terror para forzar a las personas a abortar”.

Asismismo, Angley también está acusado de haber violado a Brock Miller, el pastor auxiliar de la iglesia, durante un periodo de siete años. “Yo era un chico de campo, no sabía nada acerca de la homosexualidad; él me desnudaba y me tocaba todo el cuerpo”.

El líder evangélico respondió a estas acusaciones diciendo que no es homosexual, ya que “Dios no usaría a un homosexual como él me usa a mí; me ha hecho uno de sus profetas”.

Pam Cable, quien en 1988 dejó de asistir a los servicios religiosos, califica a Angley de “monstruo” y no comprende “por qué han pasado todos estos años sin que nadie haya podido hacer nada contra él”.