Pastor salva niña de ahogarse, él dice que sólo fue un instrumento de Dios

“Yo sólo hice una oración y una voz me dijo:” Tira tu línea al agua”, dijo el pastor Andy Foor después de utilizar su caña de pescar para salvar la vida de una niña que se estaba ahogando en un río de Alaska.

  • Pastor    
  • 4 ago 2016   

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ALASKA, EE.UU.-Como pastor, Andy Foor, ayuda a salvar almas, compartiendo la Palabra de Dios. Pero nunca imaginó un sábado por la mañana en Alaska, que él tendría la oportunidad de ayudar a salvar no sólo un alma, sino una vida humana.

Residente de Everett, Pennsylvania (EE.UU.), Foor estaba disfrutando de sus vacaciones de verano, con su pasatiempo favorito (la pesca), cuando vio a dos mujeres caminando por la orilla del río, cerca del puente de la carretera ‘Sterling’ in Soldotna (Alaska), según el diario ‘Peninsula Clarion’.

De repente, vio que una de las mujeres cayó al agua. Ella volvió a aparecer en la superficie, después de unos 15 segundos y comenzó a gritar, “¡No sé nadar me ahogo!”. La mujer no llevaba un chaleco salvavidas. Cuando ella volvió a hundirse en el agua, todo lo que podía ver Foor era el pelo rubio de aquella chica.

El pastor y sus amigos que estaban de pie en el puente por un momento se sintieron de “manos atadas”. Nadie podía llegar a ella rápidamente, pues había caído rápidamente en una zona del río, lejos del puente donde estaban pescando.

Instintivamente, el pastor oró por ella y le pidió a Dios, orientación sobre cuál sería la mejor actitud a tomar.

“Yo sólo hice una oración y una voz me dijo:” Tira tu línea al agua”, dijo Foor a Península Clarion. “Le grité a la chica, para llamar su atención y así agarrara la línea”, dijo Foor.

Él dijo que su línea, y el peso no podrían resistir, pero la voz interior le dijo que creyera que allí estaba el mismo Dios, le dijo que no se preocupara por la caña y el peso.

La línea llegó a la mujer que se estaba ahogando y ella la agarró. Foor luego sacó la línea con su caña de pescar. Otro pescador descendió por las escaleras del puente para ayudar a la chica a subir al muelle, donde le ayudaron a secarse y calentarse.

Mientras el pastor Foor se aproximaba para ver si ella se encontraba bien, la chica preguntaba repetidamente: “¿Dónde está el hombre que me lanzó la línea?”.

El pastor respondió: “El Padre te ama, y ​​aquí está el hombre”. Ella fue directamente hacia el pastor y lo abrazó sin encontrar palabras para agradecerle.

Los otros pescadores dijeron que la mujer podría haberse ahogado en el frío de las aguas heladas y por una fuerte corriente, si el pastor no habría lanzado su línea de forma rápida. Pero Foor dijo todo el crédito del rescate va para Dios, que sólo lo usó como su instrumento.