Niños combaten el bullying regalando una Biblia

“Se la dimos (la Biblia al agresor) y dos minutos más tarde, cuando estaba casi por bajar, él solo nos dijo gracias y se disculpó por todas las cosas malas que nos hizo”, dijo Phoenix Walwyn.

  • Educación Pública    
  • 8 jun 2015   

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PASADENA, TEXAS.- En el hogar de los Walwyn, todo el mundo tiene una Biblia. Papá, Vaughaligan, predica en la Iglesia CT Legacy. Mamá, Kyla, enseña también. Sin embargo, son los niños, Phoenix, -8 años- y Kingston,-7 años- que utilizan el evangelio para detener el bullying -acoso escolar-.

Hace tres meses, Phoenix y Kingston comenzaron viajar en autobús de su casa a la Escuela Primaria de Pasadena Turner. Sin embargo, otro niño en el autobús los insultaba poniéndole sobrenombres.

“Me hizo sentir como si quisiera gritarle”, dijo Phoenix Walwyn y “yo quería decirle algo de nuevo a él”, dijo Kingston Walwyn. Pero ambos niños no respondieron a los insultos sino que en su lugar, le dijeron a su madre.

Los padres fueron con sus hijos a una reunión con los administradores. El director se reunió con el niño involucrado y se ordenó que se le asignara al niño acosador otro asiento, dijo un portavoz del distrito.

Las cosas se calmaron durante varias semanas. Pero luego los insultos continuaron. Vaughaliagan Walwyn dijo que quiso darle una buena lección al niño agresor, pero tomó una mejor decisión: “Oré al respecto y Dios dijo: ¿sabes qué, vamos a llegar a este chico con una Biblia.

Dile que Jesús lo ama a él, invítalo a la iglesia y ver qué pasa”.

“Se la dimos (la Biblia al agresor) y dos minutos más tarde, cuando estaba casi por bajar, él solo nos dijo gracias y se disculpó por todas las cosas malas que nos hizo”, dijo Phoenix Walwyn.

“No lo sé, tal vez (el acosador) comenzó a leer la Biblia en su casa y encontró el pasaje al respecto”, dijo Phoenix Walwyn.

Desde ese día, no ha habido más insultos, de acuerdo con los hijos Walwyn quien dijo que estaba sorprendido por lo ocurrido. De cualquier manera, la historia es positiva en Facebook y se está difundiendo como ejemplo. Los niños Walwyn son felices también y ahora están amando más la Biblia que nunca.