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Jueves 01 de Diciembre de 2016

Misionero explica el riesgo de contrabandear la Biblia donde es prohibida

“No es fácil depender de la gente. Distribuir biblias clandestinamente es un trabajo que hay que hacer en equipo y el proceso es dilatado”, explica colaborador de Open Doors.

  • Misiones    
  • 13 ene 2016   

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Llevar la Palabra de Dios a países donde está prohíba la predicación del evangelio es un desafío que pone las vidas de muchos cristianos en riesgo. Pero los milagros que han presenciado los misioneros los anima a seguir, pues han entendido que vale la pena continuar con este propósito tan arriesgado.

En entrevista al sitio de Open Doors, un cristiano informó cómo se distribuyen las biblias en aquellos países donde la única forma para llevar el mensaje de salvación es a través del contrabando de libros.

“No es fácil depender de la gente. Distribuir biblias clandestinamente es un trabajo que hay que hacer en equipo y el proceso es dilatado”, explica colaborador de Open Doors.

Para llevar biblias a los cristianos en estos países, es necesario pensar y definir formas que no levanten sospechas por parte de los organismos de seguridad.

“Muchas veces, tengo una idea que parece ser creativa para transportar biblias, pero sólo se puede llevar a cabo, si todos están de acuerdo con el plan. A veces las personas involucradas están en riesgo y no puedo obligarlos”, explica el cristiano.

El trabajo es difícil y quien lo realiza piensa primeramente en ayudar a los cristianos, por no hablar de los riesgos que sufren. “Todos asumimos riesgos, pero tenemos la libertad de elegir y cuándo nos iremos. Sufrimos una gran presión por parte del gobierno y de cualquier paso en falso que nos puede llevar a la cárcel, pero hemos confiado en el Señor que nos ha salvado”.

El colaborador también dice que hay momentos de fatiga, donde él quisiera descansar y parar los trabajos, pero siempre piensa en lo mejor y sigue ejerciendo esa llamado. “Confieso que hay días en que estoy cansado y quiero sentarme bajo una higuera, en cualquier lugar y envejecer en paz. Pero sé que Dios quiere que yo continúe, porque lo confirma con frecuencia. Jesús está involucrado en esto y no voy dar marcha atrás”.

En decenas de países ser cristianos es peligroso y el simple hecho de tener una copia de la Biblia ya lo pone en riesgo, te puede llevar a la cárcel o sufrir una serie de persecuciones. Aun así, las iglesias y los pequeños grupos de cristianos que se forman en estos países necesitan la Palabra de Dios y son gente como este misionero que se esfuerzan por llevarle las Sagradas Escrituras en su idioma.