Misionero: Un ángel de Dios me salvó de un atentado

Chuck Pollack trabajaba como gerente de estación de radio en el Líbano cuando experimentó la peor pesadilla en medio de zonas de guerra.

  • Misiones    
  • 20 abr 2017   

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LÍBANO. – Chuck Pollack trabajaba como gerente de estación de radio en el Líbano cuando experimentó la peor pesadilla para aquellos que vivían en medio de zonas de guerra.

El misionero Pollack había sido invitado a trasladarse a la peligrosa nación para establecer una emisora de radio cristiana, pero le advirtieron que podían hacerla explotar el primer día que saliera al aire.

Sin embargo, el misionero respondió al llamado de Dios, y llevó a su esposa y a su hija de 3 años al país devastado por la guerra.

“Nunca tuvimos miedo, fuimos cautelosos, pero nunca tuvimos miedo, porque sabíamos que teníamos el control perfecto de Dios sobre nuestras vidas. Si eso significaba que seríamos martirizados, eso no haría la diferencia. Mientras estuviéramos en el centro de la voluntad de Dios”.

Chuck describe la horrenda frecuencia del bombardeo en las áreas circundantes. “No hubo un período de 20 segundos cuando un proyectil golpeaba el suelo, no podíamos cerrar, estábamos al aire 24 horas al día”, dice.

Un resplandor azul

“Estaba haciendo el programa de la mañana, nuestra estación de antena dijo que había un resplandor azul que venía de la torre, así que fuimos y lo comprobamos”, dice Chuck.

Entonces, fue cuando, los bombardeos implacables se detuvieron. Luego vino un silencio.

“Entonces, de repente, escuché el ruido más fuerte que he escuchado en toda mi vida. Dejaron de bombardear intermitentemente y comenzaron a bombardear todo el valle con todo lo que tenían”, dice el misionero.

El bombardeo, previamente dirigido era con un objetivo particular. Las comunidades cristianas, comenzó a moverse hacia Chuck y su amigo. “Empezamos a ponernos nerviosos”, recuerda.

“Comenzamos a correr, nos dimos cuenta de que no lo lograríamos. Ni siquiera tuvimos tiempo de tocar el suelo. Sólo oré, “¡Dios, ayúdame!”. Entonces, sucedió algo supernatural. “Después de orar esa oración, abrí mis ojos, y a 30 pies del suelo vi a un ángel, vi a un ángel atrapar de la cola un proyectil de mortero que se dirigía hacia nosotros, lo alcanzó con su mano izquierda, lo agarró o volteó y lo tiró hacia atrás, ese fue último proyectil que cayó ese día”, declaró según publica el sitio Hello Christian.