nav
Sábado 21 de Octubre de 2017

Bombardean en Sudán Campo de Refugiados Bolsa del Samaritano

“Mi oración es que el mundo no se siente, mire y esperare lo mejor, como lo hicieron en Ruanda, donde cerca de un millón de personas fueron masacradas”, Franklin Graham,presidente de Bolsa del Samaritano.

  • Ayuda Humanitaria    
  • 15 nov 2011   

¿Qué sientes con esta noticia?

El Campo de Refugiados Bolsa del Samaritano (Samaritan’s Purse Refugee Camp), en Yida, en el sur de Sudán, fue bombardeado por el gobierno de Sudán a las 3:20 pm aproximadamente, hora local del jueves pasado, publica Charisma News.

Más de 23.000 personas viven en el campamento ubicado en la parte más septentrional de la unidad del Estado, pero fueron desplazados por los combates surgidos en la frontera de las montañas de Nuba del Kordofán en el Sur del Estado.

Cuatro bombas fueron retiradas del campamento. Una bomba cayó en una escuela, pero esta no explotó. Otro cayó en el mercado, y otros dos cayeron en la periferia del campamento.

El personal de Bolsa del Samaritano está bien al igual que los refugiados, sin embargo, Franklin Graham, presidente de dicha organización, visitó el campamento hace seis días antes del atentado, por lo que pidió al mundo tomar medidas inmediatamente tras el ataque.

“Insto a los Estados Unidos y la comunidad internacional hacer cumplir una zona de exclusión aérea para proteger no sólo a los civiles inocentes de allí sino aquellos que estamos tratando de ayudar”, dijo. “Mi oración es que el mundo no se siente, mire y esperare lo mejor, como lo hicieron en Ruanda, donde cerca de un millón de personas fueron masacradas.

Tenemos que dejar claro que el gobierno de Sudán no se le puede seguir tolerando los ataques contra personas inocentes”.

El atentado ocurrió cuando la agencia de las Naciones Unidas para la UNMIS fue a entregar cerca de 12 toneladas métricas de alimentos, para la población del campamento. Los trabajadores estaban descargando un helicóptero que transportaba la ayuda alimentaria.

“Estamos tratando de ayudar a los refugiados, para salvar sus vidas”, dijo Graham. “El pueblo Nuba, una vez más le hace frente al horror de la persecución brutal. Ellos tienen una necesidad urgente de nuestras oraciones y apoyo. Las Iglesias necesitan ponerse de pie, porque esto es una atrocidad”, resaltó Franklin Graham.