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Miércoles 22 de Noviembre de 2017

El evangelio no es incomprensible para los discapacitados mentales, resalta un pastor

“Era necesario que Dios hiciera este conocimiento posible para las personas con capacidades normales cognitivas y también es posible que Dios lo haga para las personas con capacidades cognitivas limitadas”, explicó el autor.

  • Evangelismo    
  • 17 ene 2012   

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¿Se les puede enseñar la Biblia a las personas con graves discapacidades cognitivas? Esa fue la pregunta planteada por John Knight, director senior de desarrollo de Deseando a Dios, que exploró si el Evangelio es “cerrado” a los que no necesariamente pueden entender la Palabra de Dios.

Knight, escuchó el mensaje de John Piper titulado: “La Palabra de Dios es quien obra en vosotros”, basado en 1 Tesalonicenses 2:13-16, y comenzó a preguntarse si algunas de las observaciones que hizo el pastor de la mega iglesia sobre el texto, se aplica a las personas con discapacidad.

Citando a Piper, Knight compartió, “Dios le habló, al hombre dio su palabra a través de sus palabras y los Tesalonicenses oyeron los sonidos. Ellos sabían la lengua griega interpretaron el significado con sus mentes. Dios usa a los humanos para librar su palabra y se le entrega a los seres humanos.

Como padre de un niño con graves discapacidades cognitivas, incluyendo la ceguera, el autismo y discapacidad cognitiva, Knight, encontró un problema con la observación.

“Mi hijo Pablo puede” escuchar “pero él no puede comprender o dar sentido a la mayor parte de lo que oye”, reveló.

“Y también no se puede comunicar mucho de lo que realmente entiende. ¿Es el Evangelio cerrado para él?”.

Afortunadamente, Piper destacó otro punto que parecía responder a su pregunta: Como los tesalonicenses oyeron las palabras de Pablo, Dios ha actuado en sus mentes y corazones.

“Lo que [Dios] hizo fue que les permitió recibir las palabras de Pablo como palabra de Dios”, recordó el predicador Knight. “Entonces les abrió la mente y el corazón al saber que Pablo estaba hablando la palabra de Dios, y les dio la inclinación a recibirlo por lo que, no solo son las palabras humanas, sino palabra de Dios”.

“Era necesario que Dios hiciera este conocimiento posible para las personas con capacidades normales cognitivas y también es posible que Dios lo haga para las personas con capacidades cognitivas limitadas”, explicó el autor.

“Todos nosotros vivimos con bastante deterioro en las capacidades cognitivas. La obra del Espíritu Santo permitió a todas las personas aceptar las verdades sobre quién es Dios y lo que ha hecho, señaló Knight.
El Dr. Jeff McNair, director de Maestría y del Instituto de Estudios sobre Discapacidad en California en la Baptist University, coincidió en que el desarrollo de la fe, es en muchos aspectos, la obra del Espíritu de Dios.

Sin embargo, él también compartió que los cristianos no sólo deben basarse en “un milagro de Dios para que una persona con una discapacidad aprenda algo”.

“Hay prácticas pedagógicas que tienen la mejor posibilidad de facilitar los resultados de aprendizaje en las personas”, dijo McNair a The Christian Post. “Es este tipo de prácticas que deben ser empleadas en el desarrollo de la fe”.

Después de haber estado involucrado en el ministerio con los adultos con discapacidad intelectual por más de 30 años, McNair se enteró de que el desarrollo de la fe puede ser abordado de una variedad de maneras diferentes.