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Miércoles 30 de Noviembre de 2016

Yiye Ávila: “Que todo tu ser este puesto en las cosas de arriba”

“Que todo tu ser este puesto en las cosas de arriba, anhelando el Rapto en tu corazón”, Yiye Ávila, Revista La Fe En Marcha.

  • Evangelismo    
  • 28 jun 2013   

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José Joaquín Ávila Portalatín, conocido como Yiye Ávila, nació en el barrio Camuy Alto, en Camuy nació en el 1925, estudio premédica con intenciones de dedicarse a la medicina, pero optó por la enseñanza y fue maestro de química y biología por 22 años.

Ávila, contrajo matrimonio con Carmen Delia Talavera, de cuya unión nacieron sus tres hijas: Noemí, Doris y Carmen Ilia. Todas ellas llenas de amor obsequiaron a sus padres 9 hermosos nietos.

Fue un destacado Educador por espacio de 21 Años en las materias de Química y Biología. Como maestro, poseía un hermoso don y siempre le habían adornado unas virtudes que le ganaban el cariño y la simpatía de cuantos le trataban. Dios lo había dotado desde entonces, aún sin ser convertido al Evangelio, de una gracia que más adelante, en las manos del Señor, llevaría bendición a cuantos le conociesen.

Antes de ser evangelista, Ávila se destacó como deportista, jugando como pelotero en la AA con el equipo de Camuy Arenas. Además, compitió como fisiculturista y en 1952 obtuvo el título de Mr. Puerto Rico. En 1954, alcanzó el título de Mr. Norteamérica en su categoría.

Su conversión

Un día aquel joven atleta, vigoroso y campeón fisiculturista mientras se preparaba para las olimpiadas que se celebrarían en Norte América, sintió de pronto que sus articulaciones se resentían y el dolor era insoportable.

¡Una terrible artritis reumática parecía el fin de todo! El diagnóstico de los médicos corroboró sus temores. Su enfermedad era de tipo crónico, y esto ponía fin a su carrera. Cuando pensó que no tenía remedio recordó una Biblia que tenía en su casa guardada. Clamaba a Dios de la manera que él conocía, en esa angustia y dolor, una noche clamó a Dios, ¡sáname! escuchando así la voz de Dios, audible, que le dijo “todavía no”.

Pero un día mientras sintonizaba la televisión, un prominente predicador norteamericano predicaba el mensaje de Jesucristo, no pudo resistir escuchar aquel mensaje con el cual su vida fue impactada. Así se dirigió a su cuarto y tirándose de rodillas rindió su vida a Cristo. El Cristo que ahora predica como Salvador y Sanador lo salvó y un poco de tiempo más tarde el Señor desapareció quedando sano milagrosamente allí mismo.

Dios tenía planes para con él, ya que por sus triunfos deportivos se convirtió en héroe de su tierra. Su secuela de éxitos tuvo un repentino “revés”, y este “revés” reflejaría los planes y propósitos de Dios, para convertirlo en un canal de bendición para miles. Dios lo necesitaba para un campo mucho más excelente. El Campo del Evangelismo.

Ministerio

A principios de los años 60 fundó su ministerio en Puerto Rico y eventualmente lo extendió a República Dominicana, Estados Unidos y a Centroamérica.

En 1988 creó la “Cadena del Milagro” que transmite internacionalmente.

Pérdida de sus dos hijas

En el 1989 una hija del evangelista Carmen Ilia Ávila, fue asesinada por su esposo. En el 2009, Ávila volvió a perder otra de sus hijas, la pastora Iris Noemí Ávila Talavera, quien murió en accidente vehicular en Venezuela.

En el 2012, el Senado de Puerto Rico bautizó uno de los salones de conferencia del edificio Baltazar Corrada del Río con el nombre del evangelista puertorriqueño José Joaquín Yiye Ávila.

Al evangelista le sobrevive su hija Doris Ávila y nueve nietos.