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Domingo 04 de Diciembre de 2016

Ex tetrapléjica testifica que Dios le hizo un doble milagro

“Ella estaba totalmente sin ánimo. Bajé la cabeza e hice una oración. Fue la oración más sincera que he hecho en mi vida”, Bryan.

  • Evangelismo    
  • 10 oct 2014   

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ABC.- Liz y Bryan Mitchell de Waco, Texas creen en los milagros. Cuando Liz cayó de una altura de más de cinco metros desde el balcón de su casa en 2012, se fracturó dos vértebras. Producto de la caída ella quedó tetrapléjica, después de pasar cinco días en coma inducido, los médicos le dijeron que jamás volvería a caminar.

“Un día te despiertas y estás con un tubo de respiración, entonces te das cuenta de que el cuerpo al que tanto cuidabas ahora está inútil”, dijo Mitchell en una entrevista con ABC.

Su marido Bryan, la acompañó en su momento más difícil cuando apenas eran novios él recuerda que le hizo una promesa a ella en el hospital: “Un día, nos iremos a Waco, vamos a casarnos y tendremos una vida hermosa. No importa si estás en una silla de ruedas. Vas a vivir todo lo que Dios te permita”.

Durante meses, Liz estuvo bajo tratamiento en el Instituto de Rehabilitación Baylor. Ni siquiera podía mover los dedos de los pies. Un día, Liz parecía haber perdido la esperanza completamente. Su esposo cuenta emocionado: “Ella estaba totalmente sin ánimo. Bajé la cabeza e hice una oración. Fue la oración más sincera que he hecho en mi vida”.

Luego insistí en que Liz tratara de mover sus piernas. Era un 29 de agosto, a las 9:35. Ella consiguió moverse. “Fue el momento más milagroso que he experimentado en toda mi vida”, recuerda Bryan.

Los trabajos de rehabilitación fueron lentos. Primero en la piscina, y luego la caminadora, la bicicleta estacionaria hasta llegar al andarivel. Liz volvió a ponerse en pie y volvió a caminar por su cuenta.

La pareja realizó su sueño lográndose casar en la iglesia. La semana pasada la pareja anunció otro milagro. Liz está embarazada, pero los médicos le habían dicho que su caída había dañado su sistema reproductivo.

A sus 34 años, dos años después del accidente, ella va a dar a luz una hija. Su testimonio ha recibido la atención de los medios porque lo que ha ocurrido en ella es realmente visto como un doble milagro, porque volvió a caminar y está embarazada. “La transformación física que Liz vivió en el centro de rehabilitación no es nada en comparación con su transformación emocional y espiritual”, dice Bryan.