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Jueves 01 de Diciembre de 2016

Power Ranger Verde se convierte en evangelista

Jason Frank, afirma que Jesús es el único “superhéroe”

  • Evangelismo    
  • 4 feb 2015   

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Millones de niños en todo el mundo crecieron viendo la serie de televisión Power Rangers. Hasta la fecha el programa filmado en la década de 1990 se reproduce con éxito en varias estaciones televisivas al grado que Nickelodeon lanzó una nueva versión.

Más de 20 años después, los fanáticos hacen fila para conocer a su superhéroe favorito en convenciones y ferias temáticas de superhéroes. Jason David Frank es el actor más conocido de la franquicia como Tommy Oliver, el primer Ranger Verde.

Con el éxito de la franquicia, él haría sólo 10 episodios en la primera temporada como el Ranger Verde. Luego regresó como el Ranger Blanco (entonces líder del equipo). Incluso hizo “Power Rangers: La película”. En 1996 y 1997, regresó en las películas de “Power Rangers: Zeo y Power Rangers: Turbo”, esta vez como el Ranger Rojo, líder del equipo.

Él continuó su carrera como profesor de artes marciales y luchador de MMA –Artes Marciales Mixtas– hasta 2004, Frank asumió el papel de Tommy Oliver (ahora doctor en arqueología) en Power Rangers: Dino Trueno, convirtiéndose posteriormente en el Ranger Negro.

En total, fueron 200 episodios de la serie, más películas.

En 2014 Nickelodeon lanzó el Super Mega Force, donde Tommy aparece instruyendo a la nueva generación de Rangers.

Pero fuera de cámara, el hombre detrás de la máscara se ha dedicado al ministerio evangelístico, hablando sobre el único “superhéroe” que él conoce: Jesucristo.

Su éxito él lo atribuye a Dios, que “sin duda tenía un plan” y él lo permitió. Cuenta Jason Frank que se convirtió en 2001, pocos meses después de la muerte de su hermano Erik Ray Frank, quien también actuó en los Power Rangers. Él recuerda que las personas comenzaron a invitarlo a la iglesia en ese momento difícil. Así que él abrió su corazón, aceptando a Jesús y desde entonces trata de reconciliar su carrera de actor con oportunidades para predicar el evangelio.

Él ha hecho apariciones en eventos de su iglesia en Texas, con el apoyo de su pastor, Keenan Smith. Juntos crearon el Impact Team, un grupo de atletas profesionales que hace presentaciones de diversos deportes y comparten el amor de Dios con el público.

También está utilizando las redes sociales para hablar de Jesús. “Me comunico con unos 5 millones de personas cada semana a través de Facebook e Instagram. Es una bendición poder hacer eso”, afirma.

Otra forma en que Frank dice utilizar para llevar la Palabra es a través de una línea de ropa y accesorios para las artes marciales, llamado Jesus Didn´t Tap, una referencia al gesto de los combatientes, para golpear el suelo, indicando que están dando la pelea. Para él, es un recordatorio de que incluso en el sufrimiento de la cruz, Jesús no se dio por vencido, muriendo por todos.

Hablando de la fe y el deporte, Frank recuerda el creciente número de iglesias evangélicas norteamericanas que han enseñado los programas ministeriales de MMA a los fieles. Este fenómeno tuvo más protagonismo con el lanzamiento del documental “La Iglesia de la Lucha”, mostrando a pastores intercambiando golpes en el octágono.