Delincuente se entrega a la policía tras convertirse a Cristo

Brown le dijo a los agentes de la Policía de Leicestershire que quería limpiar su conciencia después que había encontrado a Dios por eso él confesó el crimen.

  • Evangelismo    
  • 11 ago 2015   

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REINO UNIDO.- Un hombre recién convertido al cristianismo, entró en una comisaría de policía para confesar un intento de asesinato hace diez años por lo que ha sido encarcelado por 12 años. Su nombre es Merice Brown de 31 años, de Leicester, él disparó cuatro veces a un hombre de 19 años de edad, en una barbería en Kennington, al sur de Londres, cuando tenía 20 años, en marzo de 2005.

Después del incidente no hubo sospechosos y el caso se mantuvo sin resolver hasta hace cuatro meses que Brown entró en una comisaría de la policía y confesó el crimen.

Ahora, diez años después, Brown ha sido encarcelado en Inner London Crown Court tras declararse culpable de intento de asesinato y dos delitos por portar armas de fuego, según publica Daily Mail.

Brown estaba montando su bicicleta en Kennington el 3 de marzo de 2005, cuando vio a un hombre de 19 años de edad, que se iba a cortar el cabello en Exotic Barbers. Los dos hombres comenzaron mirándose el uno al otro, después Brown entró en la tienda y se sentó a su lado. Un intercambio de palabras siguió, así que Brown se fue, pero regresó con un arma pocos minutos más tarde.

Tras el enfrentamiento, la víctima recibió un disparo antes de que Brown escapara en su bicicleta.

El hombre herido fue llevado al hospital y tratado por una herida de bala en la mandíbula y tres más en la frente.

Pero el hombre milagrosamente sobrevivió y la policía comenzó a investigar, pero nunca se identificó a ningún sospechoso y el caso fue resuelto hasta que Brown entró en la estación de policía en Leicester Braunstone el 2 de marzo de este año para confesar su crimen.

Brown, confesó donde había enterrado el arma. Los detectives recuperaron una pistola negra semi-automática. Brown se declaró culpable de intento de asesinato, posesión de municiones sin un certificado y posesión de un arma de fuego con la intención de poner en peligro la vida.

Brown le dijo a los agentes de la Policía de Leicestershire que quería limpiar su conciencia después que había encontrado a Dios por eso él confesó el crimen.