Adolescente confiesa que Dios lo sanó de cáncer a través de la oración

Su madre anunció en Facebook: “Estamos muy contentos de saber que los resultados del análisis de Joshua demuestran que ¡él no tiene tumores y ninguna señal de crecimiento del cáncer!”.

  • Evangelismo    
  • 22 oct 2015   

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IRLANDA DEL NORTE, BANGOR.- Un adolescente de Irlanda del Norte que tenía cáncer, ha dicho que sabía que iba a recuperarse, porque Dios “está cuidando de mí”.

Josh Martin fue diagnosticado con cáncer agresivo en el abdomen en víspera de Navidad el año pasado, después de haber sido llevado al hospital con sospecha de apendicitis.

Se sometió durante meses a quimioterapia, cirugía invasiva y largas estancias en el hospital.

Sus padres, pastores de la Iglesia Elim en Bangor, crearon una página en Facebook, con la etiqueta: ‘#prayforjosh’ –ora por Josh–. Su madre dijo que “miles de personas en todo el mundo se han unido a nosotros en oración por nuestro hijo de 14 años de edad”.

Josh cree que sus oraciones fueron contestadas ayer cuando le dijeron que el cáncer había desaparecido.

“Me siento mejor que cuando tenía cáncer”, dijo él al diario The Belfast Telegraph.

Su madre anunció en Facebook: “Estamos muy contentos de saber que los resultados del análisis de Joshua demuestran que ¡él no tiene tumores y ninguna señal de crecimiento del cáncer!”.

Ella dijo que su corazón estaba destrozado al verlo sufrir y pasar por tanto dolor, pero se aseguró que su fe la mantuviera creyendo que “Dios lo quiso así”.

Josh dijo al Belfast Telegraph que él sabía que Dios iba a verlo. Cuando sus padres le dieron la noticia, acababa de llegar a casa de la escuela.

“Cuando me dijeron, me quedé muy sorprendido, pero no estaba realmente tan sorprendido porque yo tenía fe que iba a ser sanado. Yo creía que iba a ser mejor y tuve la fe en que lo haría”, dijo.

Admitió que hubo momentos en que sucumbió a los temores de que no podría sobrevivir al cáncer agresivo, pero dijo que estos pensamientos sólo venían “durante una hora en uno o dos días. Pero luego me di cuenta de que hay un Dios y él está al cuidado de mí”.