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Jueves 01 de Diciembre de 2016

Cristiano utilizó su propia sangre para escribir cartas cuando estuvo preso en Cuba

Torturado durante 22 años, él dice que la fe en Jesús le salvó la vida.

  • Evangelismo    
  • 25 nov 2015   

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CUBA.- El ganador del Premio de la Fundación Becket para la Libertad Religiosa en 2016 es Armando Valladares, un cristiano cubano que fue encarcelado durante 22 años por oponerse al régimen comunista de Fidel Castro.

Él cuenta que trabajó para el gobierno, pero en 1960 se negó a poner sobre su mesa un cartel que decía: “Yo estoy con Fidel”. Él fue enviado a una prisión donde sufrió torturas durante décadas, pero él afirma que siempre mantuvo la fe en el Señor.

Aunque es difícil de creer, él utilizó su propia sangre para escribir cartas y poesía durante su detención. En 1982 fue puesto en libertad gracias a la intervención del ex presidente francés Francois Mitterrand. Luego Valladares se fue a los Estados Unidos en 1986. Desde entonces dedicó su vida a luchar por los derechos humanos. El ex presidente estadounidense Ronald Reagan nombró a Valladares en 1988 como embajador de Estados Unidos, ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

A sus 78 años de edad, Valladares aún recuerda que sufrió palizas constantes, hizo varias huelgas de hambre que acabaron dejándolo en una silla de ruedas por años. Pasó ocho años en aislamiento, donde los guardias jugaban con él tirándole desechos humanos.

Utilizando pedazos de papel y su propia sangre, consiguió que sus cartas y poemas llegaran a manos de su esposa, Martha, que las envió de Cuba. Después de haber sido publicadas, estas provocaron un clamor internacional por su liberación. En cierto modo, se convirtió en un símbolo de la persecución política (y religiosa) que los cubanos sufren bajo el régimen comunista de Castro.

La semana pasada se anunció que Valladares recibirá en mayo del próximo año, la ‘Medalla de Canterbury’. La directora ejecutiva de la Fundación Becket, Kristina Arriaga, dij que “Valladares es la personificación de la lucha por la libertad religiosa… Desde su lanzamiento, ha defendido a muchos otros que también fueron privados de su derecho a vivir de acuerdo con sus propias creencias”.

Valladares dejó de ser embajador en 1990, pero continúa su lucha. En sus escritos, sigue presionando fuertemente a la ONU a prestar atención a las violaciones de los derechos humanos en Cuba. Dijo que el gobierno continúa violando la libertad religiosa.

En septiembre, en un artículo publicado en The New York Post, afirmó: “Seguimos siendo un faro para los hombres y mujeres que languidecen en las celdas de la prisión por continuar firmes en sus creencias y nos negamos a abandonarlos. A pesar de la intimidación como ocurre en lugares donde los bandidos tiránicos o fanáticas del Estado Islámico reinan con terror”, según Christian Post.