Denzel Washington predica un mensaje de gratitud a evangélicos

“Es imposible ser agradecido y odiar al mismo tiempo”, dijo. “Tenemos que tener una actitud de gratitud”.

  • Evangelismo    
  • 11 nov 2015   

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EE.UU.- El actor estadounidense Denzel Washington, quien es hijo de un pastor, predicó un sermón de agradecimiento el pasado sábado -7- por la noche a cientos de miembros de la Iglesia de Dios en Cristo, en el evento anual “Congregación Santa” en la ciudad de San. Louis.

“Oro para que usted ponga sus pantuflas debajo de la cama por la noche, para que cuando te despiertes por la mañana tengas que empezar de rodillas para encontrarlas.

Y mientras estás allí, des las gracias”, dijo a la multitud en un banquete que se realizó en el Louis Grand Hotel para recaudar dinero para obras de caridad que realiza la denominación.

“Es imposible ser agradecido y odiar al mismo tiempo”, dijo. “Tenemos que tener una actitud de gratitud”, resaltó.

Denzel creció en la Iglesia de Dios en Cristo. Él, su esposa y sus hijos todavía asisten a una iglesia en West Angeles, en Los Ángeles, la cual es de la misma denominación. Su padre, Denzel Washington, era un pastor y, de acuerdo con su hijo, un buen padre.

Washington que recordó que cuando estaba sentado en el salón de belleza de su madre cuando era joven. Él había reprobado el colegio con un promedio de 1.

7 puntos. “Yo no tenía futuro. Yo estaba sentado en la silla mirándome en el espejo”, dijo, cuando escuchó a una mujer que le habló, la cual estaba debajo de un secador de pelo.

“Joven, usted va a viajar por el mundo y le hablará a millones de personas”, dijo. “Usted va a predicar”. Su madre le dijo que la mujer tenía el don de predecir el futuro.

“Supongo que ella tenía razón”, dijo Washington. En estos días he estado tratando de ir más allá y de hablar a través de las películas. He hablado con mayor frecuencia a grupos acerca de su fe y “lo que Dios ha hecho por mí”.

“La fe y el optimismo puede agregar años a tu vida”, dijo a los que estaban en el banquete. “Una mala actitud es como una rueda pinchada. Hasta que no la cambies, no podrás ir a ninguna parte”, dijo, instando al público a “utilizar el poder de la oración en todo lo que hacemos”.